El cine argentino es un cine que si se vende bien, tiene posibilidades de generar grandes éxitos, ¿ejemplo? Muy fácil: el año pasado, mismamente, se estrenó entre nosotros Relatos Salvajes, una producción que narraba varias historias en las que la frustración humana llegaba a límites insospechables. Aquel film, que contaba con la colaboración de Almodóvar, con su productora El Deseo, tuvo una excelente recepción en nuestro país debido a un boca oreja esplendido que funcionó de maravilla (además, de que el film era magnífico, estuvo nominada a mejor película extranjera en la última edición de los Oscar). Ahora se presenta un film, El Clan , que si consigue una misma campaña de promoción que la de aquella, puede funcionar de maravilla en nuestro país, aunque el relato en el que se centra sea, desde luego, mucho más crudo, pues méritos al mismo no le faltan.

La película narra la historia de los Puccio: una respetada familia que, en la Argentina de comienzos de los años 80, hizo del secuestro y el asesinato su modo de vida.
El Clan esta basada en hechos reales, algo a lo que se alude desde el principio del film, y no os voy a engañar, que a mi es un dato que, en el mundo del cine, me molesta bastante (sobre todo si se alude desde el principio)…afortunadamente, con El Clan no me pasó. No ocurre por que el tono perturbador del relato te lo impide, y el mérito recae especialmente en una puesta en escena de Pablo Trapero magnífica (ha sido galardonado con el Premio a Mejor Director en el Festival de Venecia). Si el film logra enganchar al espectador (y desde luego, lo hace) es por una labor de dirección esplendida en la que maneja todos y cada uno de los elementos con suma precisión, y lo que podría haber resultado un film frío (aunque por momento pueda parecerlo) debido a ese control de todos sus departamentos, el director consigue momentos que se alejan de lo que uno podría esperarse, ofreciendo en diferentes secuencias un toque personal a su película que se agradece sobremanera (atención a ese montaje en paralelo de la primera cita de Alejandro con la de su padre “puliendo” su “trabajo”).

Una puesta en escena que se recrea especialmente en unos planos secuencias fantásticos (atención al último), pero que más que una cuestión efectista, consiguen amoldarse e integrarse a la perfección en su narración, de la que por cierto, resulta harto solida sin sufrir ningún altibajo y manteniendo siempre el interés del relato. En ese sentido, el montaje, en la que Trapero también interviene, resulta espléndido, pues apenas da descanso al espectador, y aunque puede que tenga un ritmo esquemático en su totalidad, el director consigue diferenciar las set pieces que construye, dando unidad a todas, e hilvanándolas dibujando a sus personajes centrales, bastante bien descritos en el guión (aunque a veces fuerce un poco la mano en la actitud de ciertos personajes y ciertas acciones). A destacar, por cierto, una selección musical maravillosa, que juega con la película en el punto perfecto del tono que la misma quiere imprimir (y apoya a las imágenes de forma tremenda, sin duda).

A lo que contribuye un trabajo actoral impecable de, prácticamente, todos los implicados del mismo, bien dirigidos por Trapero y del que, seguramente, os quedéis con la interpretación de Guillermo Francella…su labor en el film es excelente, y mantiene una presencia desde el primer minuto al último que cada vez que abre la boca su personaje el espectador ni siquiera es capaz de respirar, pues la capacidad del actor respecto a la contención de su personaje lo lleva con un mimo o cuidado en la que el espectador no sabe a ciencia cierta si esta ante el mal personificado. Del resto del reparto destacar sobre todo a Peter Lanzani, que junto a Francella, son los que tienen que sostener mayoritariamente el film, y aunque es cierto que su personaje no dé mucho para lucirse, el actor consigue perfilar estupendamente su rol (y mantiene muy bien en el gesto esas dudas que le corroen al personaje).

Aun así, es cierto que el film no llega a encandilar del todo por la razón de que da la sensación de que pudo llegar más lejos, y hay momentos que parece que lo hará, pero por desgracia no lo hace. Hay atisbos de la gran película que podía haber sido pero que por cierta cobardía creativa, no han querido arriesgarse del todo…pero aún así, es un mal menor de una película que en todos sus aspectos resulta casi ejemplar, gracias a un dirección de Pablo Trapero impecable, pues, en otras manos, un guión como este podía haberse saldado como un film anecdótico y por fortuna, no ha sido así. El Clan es así, una estupenda película, verdaderamente recomendable, muy entretenida, con un tema bastante perturbador e inquietante. Desde luego, tras verla, seguro que no lamentaréis apostar por ella, pues cumple sus objetivos con creces.

Nota El Blog de Cine Español: 6,5

Manu Monteagudo

RedaccionCríticasAlmodóvar,cine argentino,El clan,Guillermo Francella
El cine argentino es un cine que si se vende bien, tiene posibilidades de generar grandes éxitos, ¿ejemplo? Muy fácil: el año pasado, mismamente, se estrenó entre nosotros Relatos Salvajes, una producción que narraba varias historias en las que la frustración humana llegaba a límites insospechables. Aquel film, que...