“Techo y comida”, Ópera Prima del jerezano Juan Miguel del Castillo, es una película que trata un tema sobre el cual deberían haberse rodado ya varias producciones desde hace al menos tres años – algo está fallando en nuestro cine cuando apenas hay películas que traten principalmente sobre la crisis económica española-. De esta forma, para poder hacer esta película se recurrió a una campaña de crowdfunding en la red, lógicamente, nuestro gobierno no quiere que se traten estos acontecimientos, que les quitan votos, en el cine ni en cualquier otro medio informativo que despierte a la numerosa y mayoritaria población zombie española (aquella que se dedica a ver y hablar de fútbol, o Sálvame y Mujeres y hombres y viceversa).

“Techo y comida” es una película que habla de la crisis, ubicando la trama en Jerez de la Frontera, una de las ciudades con más desempleo de España, en el año 2012, el año más duro de esta crisis económica que no se acaba nunca. La protagonista de la historia es una joven soltera, que tiene un niño de ocho años, que lleva en el paro tres años y medio, no tiene ingresos y la mayoría de los días se queda sin comer para que su vástago tenga algo que llevarse a la boca. Sobrevive con la ayuda de una vecina, cáritas y repartiendo publicidad tres días a la semana cobrando una miseria.

El debutante Juan Miguel del Castillo en la hora y media de este drama nos mostrará la España de los recortes en Educación, en sanidad, en prestaciones sociales (¿cómo puede esperar de 6 meses a un año una persona castigada brutalmente por la crisis para recibir una ayuda económica del Estado?), del alto desempleo, del aniquilamiento de la clase media, y de los desahucios.

A través del personaje de Rocío, magistralmente interpretada por Natalia de Molina, que ganará este año el premio a la mejor actriz en el Festival de Málaga, sentiremos en nuestra propia piel la dura situación que llevan sufriendo decenas de miles de personas, y que ha llevado a muchos incluso a suicidarse -qué mayores asesinos de masas ha habido en la última década en nuestro país, y en el resto del mundo, que políticos y grandes “jefes” de la banca-, durante los últimos siete años. Si al espectador se le encoje el corazón y el alma con este duro drama social, es gracias al excelente trabajo interpretativo de la joven actriz Natalia de Molina – debería estar nominada de nuevo en los próximos Goya-, que incluso nos brinda un formidable acento jerezano cuando ella es natural de Granada.

“Techo y comida” es una película dura, necesaria, realista, intimista, independiente, que os recomendamos ver. Además, cuando pasen un par de décadas, servirá de documento gráfico para no olvidar a dónde nos llevaron los políticos y la banca en las dos primeras décadas del siglo XXI.

Nota El Blog de Cine Español: 7.

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'Techo y comida', Ópera Prima del jerezano Juan Miguel del Castillo, es una película que trata un tema sobre el cual deberían haberse rodado ya varias producciones desde hace al menos tres años - algo está fallando en nuestro cine cuando apenas hay películas que traten principalmente sobre la...