A la mala organización del festival, con líos de colas y 30 minutos de retraso en una espera a pleno sol -amenizada por un airado Carlos Pumares-, le sucedía la llegada de REC 4: Apocalipsis, dirigida en solitario por Jaume Balagueró.

Se prometió que éste iba a ser el cierre de una de las sagas más rentables de nuestro cine, con una fiel fanbase dentro y fuera de nuestras fronteras. Fans que por una cuestión de honestidad bien merecían el gran final de una historia con claros síntomas de fatiga. Pero nada más lejos de la realidad.

No sólo no cierra, sino que no llega a aproximarse a un deseable colofón de fuegos artificiales. REC 4 deja el final más descaradamente abierto de sus ediciones. Un “continuará” en toda regla.

La innecesaria vuelta de tuerta con los mismos efectos e impactos conduce a una reiteración de algo ya agotado, que lastra la impecable dirección de uno de nuestros mejores realizadores.

Quizá sea la mejor rodada de las cuatro partes y la factura técnica es notable (más allá de algún embrollo en alguna escena de acción). Pero no es el mérito técnico el leitmotiv de la franquicia ni lo que imprimían las dos primeras partes, sino una fascinación ante otra forma de narrar el terror, acompañada de un lenguaje found footage que dotaba la historia de sorprendente autenticidad.

Todo ello se ha perdido, pero en honor a la verdad, REC 4 mantiene el nivel de efectividad, con alguna escena que hará las delicias de sus fans. Asímismo, su alto grado de acción frenética -el filme sube enteros cuando Manuela Velasco (que parece haber nacido para este personaje) toma las riendas en su tramo final- puede otorgar aspiraciones comerciales y añadir su grano de arena a la cuota histórica de cine patrio este año.

Dependerá de esa repercusión el que veamos una nueva entrega.

Mañana os podremos informar de otro de los platos fuertes del certamen: Musarañas.

Nota El Blog de Cine Español: 5.

Óscar TAFestivalesCríticas,Festival de Sitges,Jaume Balagueró,REC 4
A la mala organización del festival, con líos de colas y 30 minutos de retraso en una espera a pleno sol -amenizada por un airado Carlos Pumares-, le sucedía la llegada de REC 4: Apocalipsis, dirigida en solitario por Jaume Balagueró. Se prometió que éste iba a ser el cierre...