Rusia es uno de los mayores mercados cinematográficos del mundo y este territorio va a ser uno de los pocos donde “Dolor y gloria“, la última película de Pedro Almodóvar, no funcione. En su estreno no logró una buena media por copia y en su segundo fin de semana cae un fuerte 69 % añadiendo 63.235 dólares a un acumulado global de 333.802 dólares. De este modo, parece que su meta final en Rusia oscilará entre los 380.000/400.000 dólares.

En su reparto aparecen Antonio Banderas, Asier Etxeandia, Penélope Cruz, Leonardo Sbaraglia, Julieta Serrano, Nora Navas, Asier Flores, César Vicente, Raúl Arévalo, Neus Alborch, Cecilia Roth, Pedro Casablanc y Susi Sánchez, entre otros.

¿De qué va?

Narra una serie de reencuentros en la vida de Salvador Mallo, un director de cine en su ocaso. Algunos de ellos físicos, y otros recordados, como su infancia en los años 60, cuando emigró con sus padres a Paterna, un pueblo de Valencia, en busca de prosperidad, así como el primer deseo, su primer amor adulto ya en el Madrid de los 80, el dolor de la ruptura de este amor cuando todavía estaba vivo y palpitante, la escritura como única terapia para olvidar lo inolvidable, el temprano descubrimiento del cine, y el vacío, el inconmensurable vacío ante la imposibilidad de seguir rodando. “Dolor y Gloria” habla de la creación, de la dificultad de separarla de la propia vida y de las pasiones que le dan sentido y esperanza. En la recuperación de su pasado, Salvador encuentra la necesidad urgente de volver a escribir.