Continúa el goteo de cierre de salas de cine en España, algo que afecta especialmente a las situadas en zonas céntricas.

El pasado jueves abrieron sus puertas por última vez los cines Lauren Sant Andreu de Barcelona, tenían 10 salas y se han visto obligados al cierre por falta de viabilidad económica. El propietario era Antoni Llorens i Olivé que en 2009 tuvo una fuerte polémica con Ignasi Guardans, en aquella época responsable del ICAA. Llorens llegó a culpar a Guardans de destruir su empresa a través de las políticas impulsadas por la Generalitat años antes de gestionar el ICAA cuando militaba en Convergencia.

Este nuevo cierre es otra mala noticia y deja sin cine a los vecinos del barrio de Sant Andreu.

Seguiremos informando…

             José López Pérez