Decía Raymond Chandler en su libro “El simple arte de matar” que la novela negra es la novela profesional del mundo del crimen.

Soy un gran aficionado a la novela negra, y al cine negro, y desde que vi “25 Kilates”, una de las mejores películas españolas de 2009, tenía ganas de conversar con Patxi Amezcua, su director y guionista. Esto fue posible gracias a Jordi Gasull. Esta entrevista tuvo lugar en una cafetería de la estación de Sants de Barcelona (el venía a Barcelona desde Madrid, donde reside, para asistir a la premier de “Bruc”), un lugar ideal para hablar de cine negro y del proceso creativo.

Patxi (Pamplona, 1968) es una persona encantadora y apasionada del cine negro y del thriller. La conversación fue muy fluida.

J.L.P Tenía ganas de hablar contigo, gracias anticipadas por venir. Me gustaría que explicaras a la audiencia tu formación académica.

Patxi Amezcua: Estudié Periodismo, pronto vi que el periodismo no era lo mío que lo mío era el cine, por eso cuando me licencié estudié guión en Los Ángeles (California) en la Universidad de UCLA, un par de años. Aprendí  mucho, la verdad que me sirvió para aprender la técnica, conocer los mecanismos, la parte técnica que complementa a la creativa. Estuve entre 1991 y 1993.

Al volver me fui a vivir a Madrid, porque era donde había industria y empecé a mover proyectos, siempre en cine, nunca he escrito nada para televisión, poco a poco fui conociendo gente, los primeros proyectos que hice no salieron adelante. Gané algunas subvenciones de guión del ministerio de cultura, también hice algún encargo de reescritura de algún guión.

J.L.P ¿Cuál fue el primer proyecto que salió?

P.A: Primer guión que salió fue “El viaje de Arián”, me lo propuso Jordi Gasull, los dos coincidimos en Los Ángeles, el es un par de años mayor pero siempre hemos mantenido la relación, hemos hecho cosas juntos. Creo que fue en 1991, fue un encargo. Jordi había hecho un corto y luego Eduard Bosch quiso hacer la película. En aquel momento era muy arriesgada en el año 2000, había todavía atentados y más yo que soy de allí. Eduard movió el proyecto.

J.L.P Recuerdo que Ingrid Rubio estaba muy bien.

P.A: Sí, y además creo que era una película que estaba muy bien. Luego decidí rodar un corto pequeño que se titulaba “Mus”

J.L.P Creo que ganó en el VIII Festival la Fila de Cortometrajes de Valladolid

P.A Era un proyecto pequeño sobre 4 personajes que juegan a cartas.

J.L.P Antes de eso nunca habías dirigido.

P.A Fue lo primero que dirigí, a mí me gusta más la escritura, es lo que más he hecho y donde me siento más cómodo, pero de vez en cuando me gusta salir de casa, que es donde escribo, y tener más acción, dirigir.

J.L.P Eres un gran aficionado al género negro, al thriller

P.A Sí, me gusta mucho. Cuando escribo intento sorprender, dar giros, que nadie prevea lo que va a ocurrir, es mi estilo. Después de “Mus” hice otro encargo, “Trastorno”, una película que dirigió Fernando Cámara.

 Ingrid Rubio y Najwa Nimri, son dos hermanas que tienen una peculiar relación que va cambiando. Tiene algún elemento de terror, es una película, por definirla de alguna manera, tipo “La mano que mece la cuna” o Misery. Fue un  encargo del productor Pau Calpe en aquella época estaba en DeAplaneta. En aquella época tenía más proyectos con DeA, pero luego cerró la producción, dedicándose solo distribución y se quedaron ahí.

J.L.P Y después escribes y diriges “25 Kilates”

P.A: Es mi proyecto más personal, es 100 % yo. Es un thriller, este género ahora en España con la situación que estamos viviendo tiene mayor credibilidad con elementos como la inmigración, la corrupción, la crisis y más delincuencia. Todo esto da mas juego.

J.L.P En “25 Kilates” todo está muy conseguido, el tono y el ritmo. Además hay un gran trabajo con los actores. Hace unos meses hablé de ella con Francesc Garrido el protagonista y tenía un gran recuerdo de ella.

P.A ¡Gracias! Personalmente estoy muy contento de este trabajo.

J.L.P En el reparto estaban además de Garrido, Aida Folch, Manuel Morón, Héctor Colomé, María Lanau y Joan Massotkleiner ¿cómo consigues ese casting?

P.A Al principio un poco por intuición y Laura Cepeda la directora de casting hizo un gran trabajo. Yo tenía clara la filosofía la imagen que quería dar en pantalla.  Francesc surgió por el camino, no es guapo pero es muy atractivo. No soy capaz de ver a nadie que estuviera mejor en esa película. Además es una gran persona. Aida vino al casting con un look y una actitud que rápidamente lo tuve clarísimo, había visto antes a muchas actrices y muchas conocidas. Massotkleiner fue sugerencia de casting, Héctor Colomé se me ocurrió a mí, decidí que su personaje fuera un argentino.

J.L.P La ambientación es un personaje más

P.A En el tema de las localizaciones me decanté por barrios un poco más oscuros de la periferia que dan más juego. Rodamos en L´Hospitalet de Llobregat, en la zona de Horta de Barcelona y en Granollers.

J.L.P ¿Cómo nació el guión en el que hay muchas historias y varias sorpresas?

P.A La historia surge con los dos protagonistas, yo tenía la historia de este matón a sueldo, este especie de cobrador del frac y la ladronzuela que tenía un truco para robar (no vamos a desvelarlo para no caer en el spoiler), me interesaban las relaciones personales y los conflictos, quería buscar el equilibrio. Fundamentalmente trabajé con 3 referentes “Nadie hablará de nosotros cuando hayamos muerto” de Agustín Díaz Yanes, “La caja 507” de Enrique Urbizu y “Días contados” de Imanol Uribe

J.L.P ¿Cuánto duró el rodaje?

P.A Solo 6 semanas, tuvimos que ir muy rápido, debo agradecerle mucho a todo el equipo que estuvo muy bien, desde el director de fotografía que hizo un trabajo espectacular, la gente de sonido, el montador, los actores, todos. Hubo un equipo estupendo.

J.L.P Creo que como mínimo merecía nominaciones a los Goya

P.A Creo que no nos presentamos el año que debíamos, la peli se estrenó en el festival ópera prima de 2008, se estrenó en abril de 2009.

J.L.P Es una película que vio poca gente pero que tuvo muy buen boca oreja

P.A Sin querer ser pretencioso, pienso que sí. Se estrenó con 23 copias, sin nada de marketing y distribuida por Golem. No hubo ni siquiera posters, tuvo poca repercusión mediática, y claro así estás muerto. Creo que a todo el mundo que la ha visto le ha gustado, tuvo excelentes críticas, no todo el mundo sabía que existía, si la gente no sabe que la peli existe, no existes.  En muchos sitios no se estrenó, los productores no tenían dinero para promoción. Golem no corría a cargo de copias y publicidad.

J.L.P No entró en los circuitos donde debería haber entrado.

P.A: Me dio pena de que no la viera más gente, aunque me queda la tranquilidad de hacer una buena pelicula y de hacer lo que yo quería. Gustó en varios festivales, eso no tiene precio. Incluso se barajó la posibilidad de hacer un remake, contactaron directamente conmigo productores de USA, preguntándome por los derechos, como pasa a veces se quedó en nada al final. Me ofrecieron representarme y pasarme proyectos.

J.L.P Justo después surgió “Bruc”

P.A Este proyecto desde el principio estaba tocado por una varita mágica, todo cuajó muy rápido. Me llamó Jordi Gasull para que escribiéramos juntos, él y Edmon Roch consiguieron financiación pronto. Es una película de acción, en la parte final no hay casi diálogos. No se parece en nada a “25 Kilates”, queríamos hacer una historia con un referente histórico saltándonos convenciones, empezar donde los demás acabarían

J.L.P Al principio el ritmo es lento, hasta el minuto 15, luego cada vez hay más acción. Hay dos partes muy marcadas, la primera dura 15 minutos y la segunda una hora y cuarto.

P.A: Este tipo de película necesita un primer acto de planteamiento, establecer la base, la relación. Aproximadamente en el minuto quince tenía que entrar la acción, hay elementos de western, una venganza, intentamos crear escenas de acción novedosas y un poco originales para que se aguantara la historia.

J.L.P Hay efectos especiales con las armas y de pirotecnia de Reyes Abades muy conseguidos ¿eso ya estaba en el guión?

P.A: Sí, sí. La parte de la pólvora y todo eso ya estaba en el guión. Además Daniel Benmayor, el director entró muy temprano en el guión, cuando tuvimos un primer borrador ya empezó a interactuar con nosotros, a dar sugerencias. Daniel tiene un estilo de acción muy bueno

J.L.P ¿Qué has hecho después?

P.A Escribí una obra de Teatro, es un thriller político se llama “19:30”. Antes nunca había escrito teatro, era una historia que me apetecía contar. Es un thriller político, donde periodistas y políticos se enfrentan a una situación de emergencia. Se estrenó en abril en Bilbao, en el Teatro Arriaga. Ha estado también en Noviembre Madrid, ahora va a estar de gira por toda España, ya hay más de 30 bolos contratados. Escribí la historia por mi cuenta y riesgo, y luego en este caso tuve suerte de que la responsable de prensa de Golem, Lorea Elso, fuera hermana de una productora de teatro. Lo leyeron, les encantó y fue como un tiro. El cuñado de Lorea es el gran actor Aolfo Fernández que además hace de productor y de codirector. Ha gustado mucho a la gente.

J.L.P ¿Cómo ves el panorama actual del cine español?

P.A Con la crisis cada vez es más difícil la financiación, aunque se hacen cosas interesantes, buenas películas.

J.L.P Dime alguna película reciente que te haya gustado

P.A La última que he visto es “Balada triste de trompeta” que tiene una primera hora de mucho talento. Es una película de una gran potencia visual, es muy ambiciosa.

J.L.P ¿Qué aficiones tienes?

P.A: Muchas. La música, por ejemplo, en la que me gustan los extremos, el rock duro por ejemplo, con grupos como Scorpions o mis paisanos de Barricada a los que he visto mucho en directo. Me encantan las bandas sonoras, gente como Thomas Newman, Morricone, Carter Burwell que trabaja con los hermanos Cohen y en España, por ejemplo Roque Baños. También me gusta mucho la literatura, hacer deporte.

J.L.P Háblame de proyectos.

P.A “La ciudad de los pistoleros” es la película que me gustaría hacer, es una película cara, muy complicada, aunque Edmon Roch y Jordi Gasull están muy animados con este proyecto, ojalá que se pueda hacer. Es cine negro, ambientado en Barcelona en los años 20, en el momento del pistolerismo sindical, cuando el movimiento anarquista era muy fuerte. Vendría a ser una especie de “Muerte entre las flores” con contexto político y social muy potente, asesinatos.

J.L.P ¡Muchas gracias, Patxi, ha sido un placer!

P.A ¡Muchas gracias a ti, José, hasta pronto!

                  José López Pérez

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