No llores, vuela es uno de esos casos en los que su fecha de estreno se ha ido posponiendo tanto, que, desde mi punto de vista, pensaba que finalmente no llegaría a hacerlo en nuestras salas, y es un caso extraño, pues esta producción lleva gestada desde hace bastante tiempo presentándose en el Festival de Berlín y en el Festival de Málaga del año pasado, y no se sabía aun nada de cuándo iba a estrenarse tan interesante proyecto. Interesante, por lo multicultural del proyecto: interpretada por una americana (Jennifer Connelly), un irlandés (Cillian Murphy), una francesa (Melanie Laurent), dirigidos por la peruana Claudia Llosa (directora de La teta asustada) y producida por Francia, Canadá y España y rodada en los parajes helados de Canadá. Desde luego, es un batido de lo más curioso que, ya solo con la presencia de Jennifer Connelly, merecía, por lo menos, mi atención. Y estamos de suerte ya que el 23 de enero se estrena por fin la película, aunque el resultado diste mucho de ser excelente.

La sinopsis oficial dice así: No Llores, Vuela cuenta la historia del encuentro entre una madre (Jennifer Connelly) y su hijo (Cillian Murphy), separados por un accidente, y que vuelven a unir sus vidas gracias a una joven periodista (Melanie Laurent).

Dista mucho de ser excelente por que el drama que plantea No Llores, Vuela, no termina de entrar emocionalmente en el espectador. Un viaje emocional que durante buena parte de su desarrollo se mantiene estancado demasiado tiempo sin que tenga un rumbo claro (aunque posee una estupenda escena de tensión em medio de un lago helado). Hubo instantes en esta película donde, sinceramente…no sabía que demonios me quería contar ¿una historia de chamanes? ¿un drama familiar? ¿ un viaje espiritual en busca de la verdad y la reconciliación? No termina de encontrar un rumbo claro durante buena parte de su trayecto (lo que es la sinopsis, engaña muchísimo, pues no se explica la situación hasta bien entrada casi una hora de película) y en es un sus últimos 20 minutos, cuando el relato (por fin) alza el vuelo y nos muestra sus verdaderas cartas, mostrándose estos los mejores instantes de la cinta, sin duda. Pues el ritmo e interés de la misma no avanza, o lo hace hacia ninguna parte, mostrando una frialdad narrativa que en sus últimos minutos consigue salir del capullo en el que está preso. Durante su primera hora mantiene un ritmo lánguido que peligra con aborrecer al espectador pero que milagrosamente, en su último acto, sabe embaucarlo por el buen camino.

Algo a lo que debe atribuirse al estupenda trabajo interpretativo, que consigue sacar adelante el film (y del que seguro, pasaron un frío en su rodaje de mil demonios): Jennifer Connelly sigue demostrando que ha nacido para ser actriz, y, desde luego, aquí, aunque no destaque por ser uno de sus mejores papeles, demuestra una versatilidad y determinación que muestran su madurez en sus últimas escenas (sobrecogedoras) como actriz que nos deja encogidos ; Cillian Murphy tiene el papel mas difícil al tratar con un personaje que, de primeras…no cae bien, aunque lo defiende muy bien con el buen hacer que caracteriza a este esplendido intérprete ; y Melanie Laurent consigue está estupenda ante un personaje que también guarda secretos, y lo actriz lo aprovecha de forma maravillosa con firmeza y delicadeza.

Lo que sí me gustaría destacar es lo apropiado del entorno con la historia que nos quiere transmitir: un paraje completamente helado, desolado, que enlaza directamente con las emociones de sus protagonistas. Unos sentimientos congelados en el tiempo y que mantienen un estado de auténtica frialdad emocional que su directora, y su director de fotografía, aprovechan bastante bien y con sentido dentro de la película.

No llores, vuela es un drama correcto, bien interpretado cuyo mayor defecto es su estancamiento narrativo, lo que provoca una sensación de que la película navega sin rumbo (debido también a unos flashbacks que rompen constantemente el ritmo interno del relato), aunque afortunadamente en sus últimos minutos consigue transmitir perfectamente ese estado de reconciliación emocional que la misma busca. Quizás es demasiado pedir al espectador esperar tanto tiempo de metraje para que la misma muestre sus verdaderas cartas, y lo cierto es que al final todo sabe a poco, pero gracias al trabajo de sus actores, consigue salir del paso. De forma justa, pero lo consigue.

Nota El Blog de Cine Español: 5

Manu Monteagudo

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No llores, vuela es uno de esos casos en los que su fecha de estreno se ha ido posponiendo tanto, que, desde mi punto de vista, pensaba que finalmente no llegaría a hacerlo en nuestras salas, y es un caso extraño, pues esta producción lleva gestada desde hace bastante...