La película española Mentiras y gordas de Menkes y Albacete nos muestra a la gran mayoría de los jóvenes actores y actrices españolas estrellas de televisión desnudos pero, también, ofrece algunos diálogos que son peores que los de las películas porno.

Como ejemplo, la famosa escena entre Hugo Silva y Ana de Armas en los lavabos de la discoteca:

H.S. – Eh, Eh, Ehh, contrólate, contrólate, contrólate…
A.A.- Porque entre tú y yo nunca ha habido nada.
H.S.- La oreja no, la oreja no que me mola mucho…
A.A.- No ha habido nunca nada.
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A.A.- ¿Qué vamos a hacer ahora? (silencio) Cómeme las tetas. Muérdeme los pezones. Tenemos que dejarlo.
H.S.- Umm, se tiene que acabar.
A.A.- Méteme los dedos.
H.S.- Me siento súper culpable.
A.A.- Eres culpable.
H.S.- Ahora, métemela bien.

Vamos, que no sé si esto es un diálogo para que la gente se ría o para ellos es puro erotismo. Además, “las buenas interpretaciones” de ambos actores me han puesto a “tono”, ja, ja. Pero si parece que están hablando con su abuelita, ja, ja. ¡Qué poca tensión y deseo! ¡Por Dios!