Según Vicente Villanueva, director de “Nacida para Ganar” (y de un cortometraje muy recomendable como Meeting with Sarah Jessica) “Estamos ante una comedia irónica, casi cruel. El cinismo se combina con cierto aire tierno y naif. Surrealista en ocasiones, pero actuada desde el realismo y la contención, para hacerla más surrealista si cabe. Mezcla géneros. Juega con la comedia, el drama, el musical, el costumbrismo cañí, el neorrealismo italiano. La ruptura de la cuarta pared mezclando personajes reales (Victoria Abril, Las Supremas de Móstoles) con personajes de ficción, le dan un aire de cine pop de los 70. Pero, por encima de todas estas apreciaciones, Nacida para ganar es en realidad un cuento de hadas. Una niña/mujer como protagonista, una maldición, sobre ella y sobre su ciudad. Tres hadas madrinas. Un príncipe (que en realidad es un padre ausente proyectado en el amante que ya no es amante). Un conflicto materno filial (secretos que no salen a la luz). Un encantamiento (Saylife Corporation y la consecuente negación de sí misma). Dos brujas disfrazadas de buenas intenciones. Dos ratoncitos cómplices, (AURORI es la voz de la conciencia), y un viaje iniciático, una aventura que implica un peligro que se supera para pasar de niña a mujer. De adolescente tardía y ensimismada, a mujer adulta y segura de sí misma.” Y lo cierto es que no anda equivocado, pues Nacida para Ganar se trata de una fábula meramente simpática, aunque se quede algo coja en risas.

La vida parece anclada en el tiempo para Encarna (Alexandra Jimñenez) en Móstoles, su ciudad. El mismo trabajo desde la adolescencia, el mismo novio, y pocas perspectivas de que la cosa pueda cambiar. Al reencontrarse con María Dolores (Cristina Castaño), su inseparable amiga en el instituto, su vida da un vuelco. Le propone entrar en un negocio revolucionario de venta piramidal que la hará rica en muy poco tiempo y la convertirá en la persona que siempre ha querido ser.

No voy a mentir que tenía ciertas expectativas con esta película debido a un avance que parecía ofrecer un divertimento pleno y muy loco donde hiciera que pasase un rato entretenido frente a la pantalla y, desde luego, algunos de sus objetivos lo cumple con creces, pues Nacida para Ganar es entretenida de principio a fin. Mantiene un buen pulso durante todo su trayecto sin que el relato se estanque o se quede parado, y se agradece que el film esté en continuo movimiento, lo que da un dinamismo a la película que la beneficia sobremanera. Lo que no esperaba encontrarme es su despiadada (y merecida) crítica hacia las cadenas de autoayuda que, aprovechándose de la crisis por la que pasan los ciudadanos, sacan dinero a su costa ofreciéndoles el oro y el moro, para dejarles igual o peor. En ese sentido, resulta muy atinada, y su retrato de la crisis lo hace con en su justa medida, sin excesos.

El tono escogido, bastante inocente y algo socarrón, resulta adecuado para dar con la fábula que quiere tratar, y es ahí donde a la película le falta algo de chispa. Para tratarse de una comedia termina por resultar algo timorata, quizá debido al tono escogido por el film, y si arranca algunas sonrisas serán bastante tímidas, porque al fin y al cabo, Nacida para Ganar…no resulta tan divertida ni tan loca como prometía su avance debido a que sigue su regla de cuentos de hadas a rajatabla. Y no la culpo por ello, creo que da con el tono preciso, pero por momentos falta garra, y quizá por esperarme una comedia mucho más loca, mi decepción fue mayor. Sí, estoy dando una opinión demasiado personal y subjetiva a la misma, pero tampoco mentiré, porque la sala a la que acudí se escucharon risas muy tímidas y escasas, lo cual quiere decir que no fui el único. La sensación general que crea es que tenía unas posibilidades enormes para crear una comedia delirante, mucho más gamberra y más loca, y ha acabado siendo una cinta con demasiado autocontrol y con el piloto automático puesto, con un tono que, aunque no lo haga mal, termina por rebajar su tono cómico.

A pesar de ello cuenta con un reparto bien elegido, y en la que sin duda, supone la mayor ventaja del film, y esto es, recuperar a una Victoria Abril, que vuelve al cine nacional de forma esplendorosa con la que es, sin duda, la mejor interpretación de la película de calle, y la razón por la que podría recomendar esta película. La actriz, que se interpreta a si misma con un cinismo y una acidez dignas de todo elogio, está SOBERBIA en todas y cada una de las escenas en las que aparece, devorando la pantalla como pocas, y cada vez que ella hace acto de aparición el film despega a unos niveles inimaginables…lo dicho, ella es el principal motor cómico del film y la auténtica roba- escenas de la película. Alexandra Jimenez como siempre está estupenda y Christina Castaño resulta bastante correcta en su papel.

Nacida para Ganar es un film distraído, desde luego, que ofrece las dosis justas de risas y de mucho azúcar (a pesar de que hable de la crisis) que con semejantes pilares pudo ofrecer algo mucho mas divertido de lo que acaba resultando, pero al menos, su despiadado retrato del mundo de las cadenas de autoayuda (aquí visualizado en la cosmética) resulta muy acertado, además, recuperamos para el cine español la figura de Victoria Abril, que vuelve de manera esplendorosa y brillante como la reina de la función. Así que, ya les dije, esta fábula seguramente distraiga a los espectadores pero para tratarse de una comedia con tono de fábula resulta algo sosa, pero al menos, consigue pasar la barrera de ofrecer lo mínimo.

Nota El Blog de Cine Español: 5,5

Manu Monteagudo

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Según Vicente Villanueva, director de 'Nacida para Ganar' (y de un cortometraje muy recomendable como Meeting with Sarah Jessica) 'Estamos ante una comedia irónica, casi cruel. El cinismo se combina con cierto aire tierno y naif. Surrealista en ocasiones, pero actuada desde el realismo y la contención, para hacerla...