“Tengo que haber hecho algo muy malo en otra vida para que todo me salga mal.” Cuántas veces habremos pronunciado estas palabras o por lo menos ha pasado por nuestros pensamientos. ¿Es culpa del Karma o realmente somos nosotros los auténticos culpables? María Ripoll se adentra en esta cuestión en su nueva película “No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas” basada en la novela de Laura Norton, contando con los grandes Álex García, Verónica Echegui y Jordi Sánchez. ¿Ha triunfado la directora con esta arriesgada propuesta?

La película que trata de transmitir frescura y originalidad comienza con una primera parte realmente eficaz y muy divertida. La presentación de su protagonista Sara con su negocio de plumas de poco éxito, su pasado en el instituto como el recorrido por sus diferentes parejas hasta llegar a la presente es digna de película indi, esas que denotan inteligencia y sobre todo frescura. Un buen inicio que abre el apetito. Sin embargo, es una lástima que lo que viene luego no esté a la altura de lo que parecía que iba a ser. Todos los desastres que vive Sara en adelante se vuelven algo rutinarias, repetitivas y a veces demasiado artificiales. Probablemente se echa en falta un sentido del humor más perspicaz y se podría haber omitido alguna escena que poco aporta para sentir más empatía por Sara; suficiente le pasa a la pobre para que el espectador ya haya sentido lástima por ella. Hay escenas que puede que se alarguen demasiado y que llegan a colapsar un poco; lo que se podría haber solucionado tal vez con un humor de brocha más gorda. A pesar de ello, estamos ante una comedia simpática.

Sí hay que destacar que este desarrollo algo irregular y no del todo satisfactorio se ve notablemente compensado por su magnífico elenco de actores. Verónica Echegui interpreta a Sara, la protagonista, aportando a su personaje frescura, inocencia y marcando perfectamente sus virtudes, manías que transmiten al espectador cada uno de los rincones de su personalidad. Vaya, un esfuerzo por parte de la actriz que logra brillar por sí sola. Aaron Humilde, interpretado por Álex García, resulta ser uno de esos personajes que no queremos perder de vista en ningún momento de la cinta. No sólo nos encandila por su belleza sino por esa genialidad de transmitir buen rollismo, ternura y comicidad. Es todo un honor tener dentro del panorama español a un actor que puede darnos papeles tan dispersos, pasando por un drama intenso como en “La novia” y llegar a hacernos reír y enternecernos con Aaron en una comedia ligera como es “No culpes al karma…”. Y ojo, no sólo actor, estamos ante una nueva estrella de la música. Tiempo al tiempo.

Secundarios como Alba Galocha y Jordi Sánchez también enganchan en esta comedia. Alba ya sorprendió en su pequeño papel en “El hombre de las mil caras”, estando ante un nuevo talento inesperado pero muy bienvenido. Y Jordi Sánchez nunca defrauda en la comedia porque asegura las risas en todas sus apariciones en pantalla. Sin embargo, ojalá se apueste por él muy pronto en drama porque seguramente estamos ante un actor camaleónico al que sin duda se le debe dar la oportunidad de demostrar su talento en otros géneros. David Verdaguer también aporta mucho carisma a su personaje y no podríamos pensar en otro actor para encarnar al novio de Sara. Todo un logro.

No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas” es una comedia ligera, fresca y original aunque podría haber dado más de sí. Se deja ver y entretiene aunque en algunos momentos pueda llegar a cansar al espectador y su directora debería haber optado por un ritmo más ágil. ¿Lo mejor? El talento de su elenco sin duda alguna. Una película con buen karma, pero que podría haber tenido más.

Nota El Blog de Cine Español: 6

Gabriela Rubio

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“Tengo que haber hecho algo muy malo en otra vida para que todo me salga mal.” Cuántas veces habremos pronunciado estas palabras o por lo menos ha pasado por nuestros pensamientos. ¿Es culpa del Karma o realmente somos nosotros los auténticos culpables? María Ripoll se adentra en esta cuestión...