Fernando Colomo debe estar en un punto en su carrera donde ya no tiene nada que demostrar…desde luego, su pasión por el cine se ha visto bien reconocida a lo largo de su trayectoria pues, desde que en 1977 dirigiera Tigres de Papel, no ha parado de llevar a cabo sus obras… ¿que ocurre ? Que los tiempos han cambiado y el gusto de las audiencias también. Las películas que el mismo dirigía con cierta libertad creativa ahora ya no se llevan…es mas, es muy dificil conseguir una película donde la libertad creativa del realizador esté presente, y Fernando Colomo, aunque consciente de este cambio generacional, persiste (y eso que estamos hablando de un director que conecta muy bien con las audiencias, pero aún con esas, lo tiene dificil). Y esto lo demuestra con su última película, Isla Bonita, un auto homenaje del que, no os voy a mentir, no me esperaba absolutamente nada de él, y me he llevado una de las mejores sorpresas cinematográficas de este año en el territorio nacional, y sin duda, una de las cintas mas encantadoras del año.

Fer, un veterano realizador publicitario venido a menos, llega a Menorca. Allí le recibe su amigo Miguel Ángel, ex director creativo de una importante agencia publicitaria, que vive un retiro de lujo en su maravillosa casa menorquina. El motivo del viaje es realizar un pequeño documental sobre Joan, el paisano octogenario que cuida la huerta de Miguel Ángel y que es un pozo de sabiduría. Aunque el motivo real es pasar unos días relajados y recuperar su antigua amistad. Pero las cosas no van a resultar tan fáciles.

Isla Bonita parece el testamento cinematográfico de Fernando Colomo… y no por que aún no pueda hacer mas películas (que, sin duda, espero que las siga haciendo), sino por que esta cinta nos habla desde dentro, como si su yo interior se desnudara en esta película, y como tal, os aseguro que la experiencia es una maravilla. El guión, perfectamente desarrollado (aunque con algún punto forzado como ese trio amoroso juvenil), sabe desgranar poco a poco a los personajes mediante unos diálogos que son maravillosos, en los que se percibe el mundo que ve su cineasta (el debate entre Fer y su nueva “casera” sobre el mundo del arte es IMPAGABLE), mostrando las vicisitudes de unos personajes que se encuentran perdidos en mitad de un paraiso (como bien describen ellos), y del que, poco a poco, y sin darse casi cuenta, irán tomando decisiones que pueden repercutir en sus vidas. Desde luego, lo que os estoy contando, no tiene nada de novedoso, pero el encanto,lnaturalidad y espontaneidad con la que Colomo muestra todo este entramado, es mágico y encantador, y consigue ganarse la simpatía del público en cuestión de segundos a base de unos protagonistas creíbles…y muy normales.

Muy normales por que su director consigue que sus diálogos parezcan improvisados, lo que da una cotidaneidad a la película que la beneficia enteramente, creyendote a estos personajes de principio a fin también, debido a unos actores que están, así de sencillo, impecables : Fernando Colomo se pone tambiñén delante de las cámaras, y lo que podía haber sido un ejercicio de egocentrismo, resulta todo lo contrario…la carga de honestidad con la que dibuja a su personaje (que también se llama Fernando…) sobrecoge al espectador, y la simpatía que desprende desde el minuto uno es intachable ; Olivia Delcan me ha parecido la auténtica revelación de la película…la espontaneidad que ofrece esta joven es envidiable comparado con los actores de su generación y esta maravillosa en todas sus escenas pues resulta la mar de creíble como adolescente confundida por los acontecimientos que toma su vida ; una magnífica Nuria Roman que, por lo que leo, es su primer largomentraje, y esta esplendida (sobre todo en las escenas que esta cara a cara con el personaje de Fer); un estupendo Miguel Angel Furones al igual que la que interpreta a su mujer, Lillian Caro (aunque su personaje quede algo caricaturizado, pero aún así resulta encantador); y Lluis Marques y Tim Betterman tienen que lidiar con los personajes mas tópicos, y están correctos…sin mas.

Tampoco sabría decirles mucho mas sobre esta Isla Bonita que, para apreciarla de verdad, hay que vivirla, pues no se puede explicar con palabras el buen rollo que transmite y que muchas películas intentan y no consiguen ni por asomo. Un auto homenaje ficcionado por el propio Colomo que, aunque no es perfecto, pues el guión fuerza las situaciones hasta un nivel un tanto inverosimil (aunque perdonable en este caso, por su tono casi de cuento de hadas), consigue embaucar al espectador en esa isla bonita que retrata el film como un personaje mas, y del que marca el destino de sus personajes. Un canto a la vida en su estado mas pleno que funciona de maravilla por el caracter espontaneo y cotidiano que respira por todos sus poros, donde todos sus personajes están tratados con todo el cariño del mundo e interpretados maravillosamente por unos intérpretes en estado de gracia. Fernando Colomo firma así, una película atemporal, que en estos tiempos resulta un soplo de aire fresco ante un proyecto harto personal en unos tiempos donde la personalidad de un cineasta parece estar vetada…Colomo sigue firme con sus ideas, y desde luego, aquí las muestra mas que nunca. Chapeau.

Nota El Blog de Cine Español: 6,5

Manu Monteagudo

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