El director catalán Albert Serra se encuentra inmerso en la producción de Personalien, su nueva película que inició el rodaje a principios de año según indica la web del Ministerio. De nuevo, se trata de una producción de Anderground Films en la que Francia también participa.

La trama se sitúa en Berlín y el elenco se compone de actores amateur. Recordemos que este mismo año Serra estrenó su obra Liberté en Berlín, con Helmut Berger como protagonista y donde exploraba el conflicto entre puritanismo y perversidad en la Alemania del Siglo XVIII, así que todo apunta a que la película guarda una vinculación directa con esta obra.

Parece que Serra vuelve a su cine más experimental tras el éxito de su última película, La mort de Louis XIV, que se convirtió en una de las sensaciones de la edición 2016 del Festival de Cannes.

Según desprende la trama que os ofrecemos a continuación -vía Catalan Films– Serra abordará el profeso creativo en torno a una obra teatral. Además, Personalien viene precedida de I Am An Artist, rodada en 2017 y también en proceso de postproducción, por lo que se pueden juntar dos lanzamientos en un breve espacio de tiempo. En el caso de Artist, Serra se aparta del cine de época y se centra en el mundo del arte contemporáneo.

Falta por saber qué escenario será el encargado de ofrecer la premier de estas dos películas, teniendo en cuenta que el director de Banyoles cuenta en su haber con tres presencias en Cannes y un Premio Leopardo de Oro en el Festival de cine de Locarno.

Os dejamos con la sinopsis de Personalien.

En un ambiente cargado de tensión, dudas intelectuales y frustración creativa, Rainer Werner Fassbinder escribe y enseña la puesta en escena de una pieza teatral sobre el libertinaje del siglo XVIII en un gran teatro de Berlín. Las ambiciones personales, los demonios interiores y un latente deseo de venganza psicológica envenenan las relaciones entre Fassbinder y los actores, en especial con Günther Kaufmann, en otro tiempo amante del director y ahora casado y con dos hijos a su cargo. El choque de valores y carácteres es inevitable, aunque ambos se necesitan mútuamente por diferentes motivos.