Hay descubrimientos que son inspiraciones y que te insuflan ganas de vivir. Esa sensación la tuve al principio  de la proyección del documental “Jacques Léonard, el payo Chac”, justo al escuchar las primeras notas de la música de Lisandro Rodríguez (Las Palmas de Gran Canaria, 24 de agosto de 1971, vive en Las Palmas, está casado y tiene un hijo de 7 años).

Al llegar a casa enseguida pensé en recabar información sobre un músico del que desconocía su trayectoria.

Esta entrevista ha sido fruto de un breve contacto telefónico que se complementó con una larga conversación personal en Barcelona y rematada vía internet. Lo primero que debo decir es que Lisandro es un gran tipo (supera el metro noventa), vitalista y que en el mundo de las bandas sonoras tiene un futuro espléndido por delante ya que es versátil y domina el difícil arte de saber dotar a las imágenes de la música que necesitan. He podido escuchar sus bandas sonoras en relativa profundidad en los breves días que han pasado desde que lo conocí el pasado viernes y su “Lágrimas de Armenia” es una gran composición, muy diferente a “El payo Chac”

J.L.P Tu caso es muy peculiar, me gustaría que se lo contaras directamente a la audiencia.

Lisandro Rodríguez: Empecé a estudiar música cuando tenía aproximadamente 18 años de manera autodidacta.

Tuve una intención de ingresar en el conservatorio, pero fue justo cuando el cambio del plan 66 a la LOGSE y eso terminó de desanimarme para el ingreso. Empleaba varias horas diarias al estudio del piano y armonía, siempre con ayuda de músicos y amigos que me asesoraban en mis estudios, entre ellos al maestro Alberto Dogliotti, querido amigo y excelente persona y pianista, tristemente fallecido hace unos años.

J.L.P Vamos a repasar todos tus trabajos en cine.

L.R: Empecé con pequeños cortometrajes, con trabajos que fui dando a conocer por medio de mi página web www.lisandrorodriguez.com

“El Juego de Aries” Madrid, 2003. “Alicia” Madrid 2004

“Mírame” Murcia 2006. “Plan de fuga” Marbella 2007

“Néstor” Barcelona 2009. “Estantes” Las Palmas de G.C.

 A partir de aquí, ya me vi preparado para enfrentar mi primer largometraje. “Quemando Suerte” Largometraje, Las Palmas de G.C. (2009) Director. Luis Lodos. Un trabajo intenso con más de una hora de música. Lo siguiente han sido dos documentales: “Lágrimas de Armenia” Documental, Madrid, 2010, que sigue pendiente de salir al mercado, y “Jacques Leonard, El Payo Chac” Documental, Barcelona 2011

3. ¿Cómo surgió el proyecto “Jacques Léonard, el payo Chac?

L.R: Desde hace más de dos años, mis visitas a Barcelona son muy frecuentes, y en una de ellas conocí al director de fotografía Carles Mestres (“Bicicleta, cuchara, manzana”, “El Papus”, etc…), por medio de una amiga en común, Carmina de Luna, prima del director Bigas Luna. A Carles le gustó mucho mi trabajo, encargándome incluso una música para su “Reel”, y al poco tiempo les habló de mi a Curt Ficcions, con quien él iba a empezar a trabajar para el documental de Jacques Leonard, y bueno, contaron conmigo para que compusiera la banda sonora y a partir de ahí empezó una magnífica relación con Curt Ficcions, con los que ya estoy trabajando en otros proyectos.

J.L.P ¿Cuánto tiempo tardaste en componer el score?

L.R: Je je, quizá lo del tiempo de entrega sea lo más difícil en mi trabajo. Para “Jacques leonard” tuve un plazo de aproximadamente un mes para la composición y la producción. Y es una banda sonora de 10 temas, así que tuve que trabajar bastante deprisa. Trabajar con presión a veces tiene su encanto…te despabila el ingenio.

J.L.P ¿Qué instrumentos tocas tú y que músicos aparecen en el score?

L.R: En este trabajo toco el piano y realizo la programación y producción. El piano está en la mayoría de los temas a petición del director Yago Léonard, que es un instrumento que le gusta mucho. En el tema principal, la guitarra tiene una marcada melodía que no se deja imitar por instrumentos sampleados, así que tuve la suerte de poder contar con el guitarrista canario Ricardo Montelongo que interpretó la melodía de manera excepcional, y una vez escuchada la melodía por una guitarra real decidí que el cajón gitano y el contrabajo debían ser también reales, así que volví a contar con otros dos excepcionales músicos, Antonio Álvarez al contrabajo y Jorge Soroa al cajón.

J.L.P Háblanos ahora de tus próximos proyectos

L.R: Bueno, ahora además de algunos trabajos para publicidad, estoy trabajando en un precioso corto dirigido por Sara de Lecea y producido también por Curt Ficcions, y estamos hablando de nuevos proyectos más grandes, entre ellos otro documental y un largometraje. Al mismo tiempo, espero empezar en breve otro largometraje con una productora canaria. Existen otros trabajos que están en el aire, y que espero que se vayan materializando en estos tiempos difíciles.

J.L.P ¿En qué te inspiraste para “El payo Chac”?

L.R: Realmente la historia de Jacques Léonard ya es una inspiración para la música. Cuando me reuní la primera vez con Yago leonard y Curt Ficcions para hablar del documental, y según iban contándome la historia del personaje, me quedé fascinado. Desde ese momento, ya tuve una idea de por donde debían ir los tiros. Les comenté que me gustaría en el tema principal, destacar su procedencia francesa y su amor por los gitanos, y creo que fue un acierto mezclar instrumentos como el acordeón, el cajón gitano y la guitarra española. Fue todo un reto intentar darle esos motivos flamencos al tema. Es un tipo de música que apenas escucho y aunque el director no quería darle un aire flamenco demasiado puro, quise intentar acercarme al estilo lo máximo posible. Y bueno, aunque no tenga el duende (je, je), intenté hacerlo lo mejor posible.

J.L.P ¿Cómo ves el panorama actual del cine español?

L.R: De alguna manera, el panorama del cine español siempre ha sido un poco turbio, ¿no?

Aunque me siento muy feliz y afortunado de vivir en un país, que aunque se necesite subvenciones de muchas instituciones y empresas para realizar un proyecto, sean muchos de estas ideas de gran calidad. Al moverte por este mundillo te das cuenta de las muchas ganas que hay de trabajar y las grandes ideas que se encuentran en plena ebullición entre mucha gente. No sé decirte si el panorama es bueno o malo, pero lo siento muy activo.

J.L.P Dime alguna película española reciente que te haya gustado.

L.R: Curiosamente la última que he visto fue “No tengas miedo” de Montxo Armendariz, y digo curiosamente porque la película me ha encantado y no tiene banda sonora. Solo acompaña a la película la melodía que la actriz interpreta al cello, pero me encantó. Me gustaron mucho “Pa Negre” y “Balada triste de trompeta”

J.L.P Vamos a seguir con la cinefilia. Háblame de tus películas favoritas.

L.R: Bufff, pueden ser muchísimas. Así de pronto me quedo con “El Padrino”, “El crepúsculo de los Dioses”, “La lista de Schindler”, bueno, y cualquiera de Spielberg o Fellini. Ya ves…me gustan de todo tipo.

J.L.P ¿Qué tipo de música escuchas o es referencial para ti?

L.R: Curiosamente no suelo escuchar mucha música, aunque me gusta de todo tipo. La música la prefiero, la más bonita posible, al más difícil todavía, y mientras cumpla este requisito me da igual que sea jazz, bandas sonoras, clásico, heavy, zarzuela…me da igual. Además creo que los que hacemos música para historias tenemos que nutrirnos de todo. Nunca sabes que es lo próximo que vas a tener que hacer. Escucho mucho a Yellowjackets, Keith Jarret, Piazolla, Steve Reich, Supertramp, etc… y sobre todo, mucho Beatles.

J.L.P ¿Qué compositores de bandas sonoras son los más importantes para ti?

L.R: Hay muchísimos. Creo que de todos me he sentido influenciado de alguna manera u otra, aunque es sin duda, y siento no ser más original, John  Williams al que más he seguido. Sus melodías, su visión de la orquesta, sus timbres es un gran maestro. Después hay genios como Giacchino, el español Alberto Iglesias, Hisaishi, etc… También me gustan muchísimo otros compositores más intimistas como Bruno Coulais, Philips Glass, Pascal Caigne, Michael Nyman, etc…

J.L.P. ¿Cómo ves la relación entre cine e internet?

L.R: Para ser franco, no lo sé. Sin duda el futuro está ahí, en internet, pero no sé bien como será o ha de ser ese futuro. Creo que poco a poco, al igual que nos vimos en la necesidad y aprendimos a hacer carreteras cuando se inventó el coche, la sociedad buscará la manera más adecuada para que convivan estos dos elementos con las menos fricciones posibles. Ambos están para aquí para quedarse.

J.L.P ¿Qué aficiones tienes?

L.R: No tengo unas aficiones demasiado arraigadas. Me gusta mucho la lectura, la pesca, etc… y siempre intento buscar un hueco para realizarlos, pero hay otras aficiones “impuestas” por mi hijo de 7 años y que me lleva a hacer casi a diario, natación, bicicleta, incluso fútbol…¡que nunca me ha gustado!

J.L.P Eres Gran canario ¿crees que eso ha influido en tu manera de componer?

L.R: Creo que de alguna manera sí. No olvidemos que canarias ha sido históricamente un puente entre Europa y América, y creo que eso nos ha llevado a recibir todo tipo de influencias musicales desde siempre, notándose en la música, grupos y bandas de allí, donde la fusión y el mestizaje es norma genérica, y en mi caso, entiendo esa mezcla como el futuro de la música.

J.L.P Cuéntame alguna anécdota sobre el proceso de creación de la B.S.O. de “Jacques Léonard, el payo Chac”

L.R: La anécdota más curiosa que recuerdo puede ser cuando Yago Leonard, el director, finalizando el montaje del documental, me llama una tarde y me dice que le falta un tema. Que se le acababa de ocurrir que en una escena fuera un tema diferente a los que había escuchado y que lo necesitaba para el día siguiente, así que tuve que componer un tema a piano solo para el día siguiente, y así nació “Acompañando a Jacques” un tema de dos minutos y medio, compuesto en una noche, y que curiosamente es uno de mis temas preferidos. A veces la presión da buenos resultados.

J.L.P ¿En qué cines te aficionaste de niño?

L.R: Recuerdo con muchísimo cariño el ya desaparecido cine Avellaneda de Las Palmas de G.C. Allí iba todos los domingos, yo solo, a ver lo que pusieran. Fuera bueno o malo ahí iba yo. A veces tocaba un bodrio y otras maravillas que recuerdo con mucha nostalgia. Recuerdo ir a ver una película que se titulaba “El imperio contraataca” y que no sabía de qué iba. También me acuerdo de la sensación al salir… la persona que la sintió igual, sabe que no sabría explicarla. No recuerdo si era un cine bueno o malo, con alta tecnología o no, pero era mi cine preferido. Está en un edificio precioso recientemente restaurado y convertido en el teatro Guiniguada. Me gusta volver a verlo operativo.

J.L.P Tu score de Jacques es una maravilla ¿cómo encontraste ese leiv motiv tan especial?

L.R: ¡Muchas gracias Josep! Desde un principio supe que la melodía debía ser muy importante. Debía ser clara y pegadiza, porque quería usarla en otros momentos del documental y con otras variaciones, pero que fuera claramente distinguible. Como ya comentaba, desde la primera reunión con la productora y mientras me contaban la historia, ya sabía que tipo de melodía debía llevar. Ese aire nostálgico sin llegar a la tristeza. Fue sentarme al piano y buscar la melodía que necesitaba.

 Y veo que debí acertar, porque también me he llevado la alegría de que el grupo canaria “Mestisay” ha querido hacerle una versión al tema, y tienen una letra y adaptación preciosas, que estoy deseando escuchar por la maravillosa Olga Cerpa. Es todo un honor.

J.L.P ¡Muchas gracias, Lisandro, estoy convencido de que con un poco de suerte pronto serás muy conocido!

L.R ¡Muchas gracias a ti, ha sido un placer de verdad!

Nos despedimos con un abrazo, antes le hice la foto que acompaña este post.

                         José López Pérez.

adminB.S.O.DocumentalesEntrevistasEstrenosEl cine español por dentro,entrevista,JACQUES LEONARD EL PAYO CHAC,LISANDRO RODRÍGUEZ
Hay descubrimientos que son inspiraciones y que te insuflan ganas de vivir. Esa sensación la tuve al principio  de la proyección del documental “Jacques Léonard, el payo Chac”, justo al escuchar las primeras notas de la música de Lisandro Rodríguez (Las Palmas de Gran Canaria, 24 de agosto de...