Hace casi un par de semanas tuve la oportunidad de entrevistar a la joven actriz española Irene Escolar, con motivo del estreno de su película “Un otoño sin Berlín“, y, además, de hablar sobre su película, también pudimos hablar un poco sobre diferentes temas de nuestro cine. Espero que os guste.

Entrevista a Irene Escolar:

– ¿Cómo te tomaste este papel al saber que iba a ser tu primer personaje protagonista en un largometraje?

– Para mí era un reto, cuando me llegó el guión y vi que iba a estar en todas las secuencias y que iba a tener que llevar el peso de la película, lo primero que sentí fue mucho vértigo, pero también consideraba que era un buen momento para poder enfrentarme a un papel de estas características.

– Creo que estuvisteis ensayando dos meses antes del inicio del rodaje, algo inusual en nuestro cine, ¿es así?

– Sí, bueno, es algo muy inusual pero para Lara, la directora, como es su primera película, ella pensaba que era algo normal, que los actores ensayaban antes de enfrentarse a un trabajo cinematográfico. Además, tanto Tamar Novas como yo, teníamos muchas ganas de vivir un proceso así, aparte también había que concretar muchas cosas del guión, teníamos que saber qué quería contar y cómo, Lara, la historia de esta película. Entonces, ese proceso de ensayos era muy, muy necesario. Así, entre los tres repensamos, reescribimos algunas partes del guión, improvisamos algunas secuencias, las cambiamos de orden…trabajamos los silencios, que son muy importantes en la trama…

– ¿Cuánto tiempo duró el rodaje de la película y dónde se grabaron las diferentes localizaciones?

– Estuvimos rodando ocho semanas en Amorebieta, un pueblecito muy cerca de Bilbao, de donde es la guionista y directora, Lara, y lo rodamos todo allí, excepto una secuencia, y era muy curioso porque habíamos podido ensayar en las localizaciones reales, era algo muy familiar, para mí fue una sensación como de estar metida en una burbuja.

– “Un otoño sin Berlín” se presentó en el Festival de San Sebastián donde lograste una Mención Especial del Jurado, ¿cómo viviste estos momentos?

– Lo primero es que fue muy, muy sorprendente, muy inesperado, no nos lo podíamos creer, yo no aspiraba a ningún premio, ni nada, ir a San Sebastián ya sólo para presentar nuestra “pequeña” película era un regalo, un premio, por lo que jamás me podía esperar que ocurriera algo así. Además, no había pasado nunca que se premiara con una Mención a una película que se presentará en la sección Zinemira, así que cuando me llamaron y me lo dijeron, me pasé toda la tarde llorando.

– Hablando de premios, en los Premios Goya la productora de “Un otoño sin Berlín” te ha propuesto como candidata a mejor actriz revelación y ya suenas como una de las favoritas para este premio entre nuestros usuarios, ¿qué opinas al respecto?

– La verdad es que intento no pensarlo mucho, porque se genera alrededor de los premios mucha expectación y hasta te puede crear ansiedad, así que yo prefiero no hacerme ningún tipo de ilusión, y trato de no pensar en ello, para luego no frustarme si lo que dicen no ocurre. Por ahora, yo estoy muy feliz con mi Mención en San Sebastián, este premio ya no me lo quita nadie. Además, la película está funcionando muy bien, estamos recibiendo muy buenas críticas, y no lo digo como un tópico, por cómo he estado involucrada en este proyecto, para mí eso es un premio, aunque suene como un tópico, yo lo que quiero que la gente vea “Un otoño sin Berlín”.

– ¿Qué se encontrará el espectador que vaya al cine a ver “Un otoño sin Berlín”?

– Se va a encontrar una historia que habla de encuentros, de despedidas, que habla de la sensación, de algo tan familiar para nosotros, como es la incomunicación. Se va a encontrar con un personaje luminoso y con la historia de un rescate, con una historia de amor muy particular, con una película que lleva a provocar grandes emociones porque el público se siente identificado con muchas cosas de lo que ve en pantalla. Todos hemos pasado los temores de la protagonista, no saber a dónde ir, no saber lo que quieres y el camino que sigue. Además, estamos ante una película muy sensorial, estéticamente es muy bonita, tiene todos los ingredientes para emocionarte pero, sorprendentemente, pude ver en el estreno, que el público también se reía mucho. Es una película que se puede ver en familia, con amigos o con tu pareja. A mí, por ejemplo, es el tipo de cine, que me gustaría ir a ver.

– Para esta entrevista, me he estado documentado un poco sobre tu currículum, y me sorprende ver tu continua formación, ¿cuéntanos a qué se debe esto?

– Bueno, considero, que un actor, al igual que en otras profesiones, debe estar formado, no es indispensable, cada actor es un mundo y cada uno sigue el camino que considera, pero es verdad que a mí me ha ayudado mucho el ir formándome, salir de España, enfrentarme a otro tipo de trabajo actoral, conocer y trabajar con actores de otros lugares y países, también me ha ayudado a abrir mucho la mente y me ha dado herramientas para enfrentarme a mi trabajo, quizás de una manera más madura e ir creciendo, no acomodándome. No sé…

– Como eres una chica joven, e imagino que tendrás amigos fuera del circuito del gremio del cine, me gustaría saber qué piensan tus amigos de nuestro cine, si son de los que piensan que el cine español está subvencionado, que está pagado con nuestros impuestos, que es muy malo…

– No, no podría tener amigos que, realmente, rechazaran este oficio tan difícil y apasionante de una manera tan banal. Además, creo que la percepción de la gente está cambiando mucho, hemos tenido que sufrir una campaña terrible, por parte de nuestros políticos, también, vendiendo que somos un cine subvencionado y todas las ofensas que sabemos, que no quiere repetir, y que son totalmente falsas. Por ejemplo, “Un otoño sin Berlín” se ha hecho sin subvenciones, se ha rodado gracias a que el padre de Lara, la directora, nos ha financiado, es un ejemplo de las numerosas producciones españolas que se ruedan cada año sin ayudas estatales. Además, creo que al igual que todas las industrias de nuestro país están subvencionadas (las fábricas de coches, la agricultura, la pesca, la ganadería, etc, etc…), el cine, que es valor de la cultura de un país, debe recibir, por supuesto, subvenciones y apoyo institucional como ocurre en el resto de países del mundo. Entonces, intento rodearme de gente, que es lo suficientemente sensible y madura como para saber ver esto.

– ¿Te atreverías a darnos tus películas favoritas para los próximos Premios Goya?

– Qué difícil. “Truman”, que es la última película española que he visto, me parece que todo el trabajo interpretativo es una joya. Me encanta el cine de Cesc Gay y “Truman” es la última película que me ha emocionado muchísimo en un cine.

– Una pregunta que solemos realizar a nuestros entrevistados es, ¿qué películas españolas has visto últimamente y recomiendas a nuestros lectores?

– Pues, como te decía, “Truman”, y, también, os recomiendo “Los exiliados románticos”, de Jonás Trueba.

– Para terminar, ¿coméntanos qué proyectos tiene en la agenda Irene Escolar para los próximos meses?

– Ahora estoy metida de lleno en una función de Federico García Lorca, que se llama “El Público”, que estamos representando en el Teatro “La Abadía”, y luego haremos gira por toda España. Y tengo pendientes de estrenos otras tres películas que son “La corona partida”, que continuo con el personaje de Juana la Loca; “Altamira”, con Antonio Banderas, y que destaca por ser primer papel en inglés; y “Gernika”, de Koldo Serra, donde tengo un papel muy pequeñito.

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Hace casi un par de semanas tuve la oportunidad de entrevistar a la joven actriz española Irene Escolar, con motivo del estreno de su película 'Un otoño sin Berlín', y, además, de hablar sobre su película, también pudimos hablar un poco sobre diferentes temas de nuestro cine. Espero que...