CORTOMETRAJE “7:35 DE LA MAÑAÑA”, LA DECONSTRUCCIÓN DEL MUSICAL DE NACHO VIGALONDO. LOS MEJORES CORTOS DEL CINE ESPAÑOL (CAP. XVI) – El Blog de Cine Español

CORTOMETRAJE “7:35 DE LA MAÑAÑA”, LA DECONSTRUCCIÓN DEL MUSICAL DE NACHO VIGALONDO. LOS MEJORES CORTOS DEL CINE ESPAÑOL (CAP. XVI)

En estos días de confinamiento también estamos realizando una recopilación de los mejores cortometrajes españoles de la historia y hoy, en nuestro capítulo XVI, añadimos “7:35 de la mañana”, escrito, dirigido y protagonizado por Nacho Vigalondo, presentado en el año 2003 y nominado al Oscar en 2004. Rodado en blanco y negro y en una única localización este corto nos presenta una desternillante declaración de amor que no dejará en ningún momento de sorprender al espectador ni a su protagonista, una joven Marta Belenguer.

Dentro de las curiosidades sobre este corto indicar que se comenta que Vigalondo convenció a sus productores (Eduardo Carneros y Javier Ibarretxe) cantándoles la canción en directo y, por otro lado, en su reparto vemos a caras muy conocidas hoy día como el director y guionista Borja Cobeaga, haciendo de camarero; al director Eugenio Mira, como teclista; al director Koldo Serra como ayudante de dirección; y como director de producción a Carlos Juárez, productor del largometraje “El hoyo”, un éxito a nivel mundial a través de Netflix. La canción fue compuesta también por el propio Vigalondo aunque la música es obra de Fernando Velázquez, uno de los mejores compositores de nuestro país, ganador del Goya por la BSO de “Un monstruo viene a verme”, de J. A. Bayona.

Si algo tiene Vigalondo es una brillante mente llena de ideas originales y aquí fue esto, una idea loca, pero muy original, la que llevó a estar nominada en los Oscars con un corto de bajísimo presupuesto: el cineasta cántabro rompe el género del musical, lo desmonta. Aquí la música y la gente canta por un buen motivo y esa razón es espeluznante.

¿De qué va este corto de 8 minutos de duración?

7:35 am. Calle San Bernardo. Madrid. Una mujer entra, como todos los días, en ‘La Concha’ para desayunar. Pero todos están inexplicablemente quietos. Nadie dice nada. Al menos con los labios. Las miradas alertan. Nuestra protagonista se sienta. Un hombre, escondido hasta entonces tras una columna, empieza a cantar(le) una canción.

Os dejo con el corto:

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