La película de animación española “Buñuel en el laberinto de las tortugas“, dirigida por Salvador Simó, se está convirtiendo en un pequeño éxito sorpresa en Francia puesto que, en su segundo fin de semana en cines, sólo pierde un 21 % de espectadores añadiendo 28.699 dólares a un acumulado de 79.508 dólares. Esta producción de Manuel Cristóbal y José María Fernández de la Vega va camino de recaudar en el país vecino el triple de lo que acumula en el nuestro hasta la fecha (46.827 euros). Esta producción de 1,8 millones de euros, realizada en los estudios The Glow Animation, de Almendralejo, todavía tiene que estrenarse en numerosos países porque ha sido un éxito de ventas a nivel internacional.

Basada en hechos reales nos contará la historia de un joven Buñuel que, tras sus cintas surrealistas, se trasladó desde París a una pobrísima zona de Extremadura para rodar el duro documental Las Hurdes: tierra sin pan (1933). En 1930, tras fracasar con La Edad de Oro y perder a su principal productor y mecenas, Luis Buñuel buscaba financiación para realizar esta película. Un golpe de suerte provocó que la tuviera. Su amigo el escultor Ramón Acín compra un billete de lotería con la promesa de que, si gana, pagará su próxima película. El billete fue agraciado y parte del premio fue destinado a poner en marcha un documental que Buñuel tenía en la cabeza desde hacía años.

Ese documental pretendía mostrar la pobreza y la miseria de la comarca extremeña. Las Hurdes: tierra sin pan sería considerado como uno de los mejores documentales españoles y precursor del género de documental de denuncia social en nuestro país. Buñuel en el laberinto de las tortugas narra lo que fue una aventura de amigos, pero también un episodio fascinante de la historia del cine, con extractos de las propias imágenes de Buñuel de la producción, para presentar un retrato profundamente conmovedor y humanista de un artista que busca su propósito.

El tráiler: