El próximo sábado 2 de febrero se celebrará en Sevilla la 33 edición de los Premios Goya.

Como cada año, desde El Blog de Cine Español iremos desgranando durante los días previos las principales categorías.

Comenzamos con la de actor de reparto, cuyo cuarteto este año combina dos de nuestros actores más nominados con dos novatos en la fiesta del cine español. Curiosamente, éstos últimos parten como favoritos.

Pros y contras de los nominados a mejor actor secundario Premios Goya 2019:

EDUARD FERNÁNDEZ, por Todos lo saben

11ª nominación /  2 Goyas

A favor: Es la única representación en las categorías secundarias de la película con el reparto más espectacular en muchos años. Siempre respira credibilidad como fiel acompañante del dúo protagonista de la película; nadie como él para sembrar la duda en los personajes de Bardem y Darín sobre los verdaderos motivos del secuestro sin que su discurso suene a cotilleo de pueblo. Capaz de helar con la mirada al inquirir por los temporeros o de superar con éxito las siempre difíciles escenas de borrachera, tiene la suerte de intervenir en la estupenda escena que cierra la película, preludio de una conversación tras la que nada volverá a ser igual, bajo un chorro de agua que difumina la historia.

En contra: No nos engañemos, es un papel que Eduard es capaz de hacer con los ojos cerrados. Esta nominación recuerda mucho a su candidatura por El niño, en la que un trabajo solvente en una de las películas del año le permitió ser reconocido por encima de las varias opciones de su estupendo reparto. Fernández suma 6 nominaciones infructuosas consecutivas, y ni siquiera con todo a su favor el año de El hombre de las mil caras logró hacerse con el premio. Los académicos saben que el año que viene se presentará una oportunidad mejor de reconocer el enorme talento del catalán, con su encarnación del fundador de la Legión, Millán-Astray, de la mano de Alejandro Amenábar.

JUAN MARGALLO, por Campeones

1ª nominación

A favor: Un papel sencillo, pero amable, que respira ternura. A través de su entonación conocemos las particularidades de los jóvenes campeones, desbordándonos con naturalidad al reconocer que de equipo tienen poco, y conmoviendo al narrar el fraude de los Juegos Olímpicos de Sidney. Su victoria supondría un récord de los que necesariamente son comentados en las crónicas posteriores a la gala. De ganar se convertiría en el actor de mayor edad en haber ganado un Goya en las categorías de interpretación masculina, superando ni más ni menos que al maestro Fernán Gómez, de El Abuelo.

En contra: Pese a contar con una extensa carrera, Margallo es un rostro mucho menos habitual en el cine de los últimos años que su principal rival, Luis Zahera. Además, claramente la suya es una nominación por arrastre ante el éxito de la película: cualquiera de los jóvenes con discapacidad que conforman el equipo de baloncesto alcanza mucha más atención por parte del espectador que el discreto papel de Margallo.

ANTONIO DE LA TORRE, La noche de 12 años

12ª nominación / 1 Goya

A favor: El halo de José Mujica. De la Torre encarna al que sin duda es uno de los políticos más admirados internacionalmente que ya fue determinante para el éxito del documental Frágil equilibrio, ganadora hace dos años. Su figura es un mito para importantes sectores progresistas, y entre una profesión tradicionalmente de izquierdas, la tentación de homenajear al expresidente uruguayo puede ser grande. Además, la interpretación aúna transformación física, cambio de acento y delirio psicológico, lo que podría ser el ABC de los premios interpretativos.

En contra: No ayuda el hecho de que en las dos escenas cumbre de su papel, los cara a cara que mantiene con Mirella Pascual y Soledad Villamil, queda empequeñecido ante las dos extraordinarias réplicas de sus compañeras de reparto. Además, en toda la historia de los Goya jamás ha habido un doblete de premios entre los intérpretes masculinos, y no hay duda de que este año De la Torre juega todas sus cartas en la categoría protagonista.

LUIS ZAHERA, por El reino

1ª nominación

A favor:  La escena del balcón, tal vez el momento más memorable del año en nuestro cine. En sólo cinco minutos su rostro va evolucionando entre la incredulidad y la ira, exhibiendo su galería de registros hasta llegar al desquicie y, completamente desatado, aportando el toque de humor que faltaba a la película. Zahera es un intérprete de los que dignifican la profesión y ésta es la oportunidad perfecta para reconocer a alguien al que ya le robaron nominaciones en el pasado por sus trabajos robaplanos en Celda 211 o Concursante. Su papel va en la línea de lo que se está premiando en esta categoría con los recientes Goyas de otros eternos actores de reparto como Manolo Solo o Julián Villagrán, también con papeles cortos y jugosos.

En contra: Aquellos académicos que gusten de las interpretaciones contenidas desde luego no votarán por el excesivo papel de Zahera. El gallego está descomunal, pero obviamente tira de una sobreactuación que puede espantar a ciertos votantes.

JAVIER CASTAÑEDA