Sinceramente, no esperaba tan buenos datos. “Tiempo después“, con 185 copias en circulación, ha debutado con una recaudación de 500.000 € en su primer fin de semana en cines lo que representa una muy buena media por sala de 2.700 €, la cuarta mejor de toda la cartelera. Con este debut, y lo bien que están funcionando los días de diario esta Navidad, es de esperar que esta producción de Atresmedia supere como mínimo los 1,5 millones de euros, aunque apostamos por unos números más cercanos a los 2 millones de euros.

Creo que su coral reparto, lleno de caras muy conocidas para el gran público, está animando al público a ir a verla al cine, ¿os suenas los nombres de Blanca Suárez, Roberto Álamo, Arturo Valls, Miguel Rellán, Manolo Solo, Antonio de la Torre, Carlos Areces, María Ballesteros, Secun de la Rosa, Andreu Buenafuente, Berto Romero, Daniel Pérez Prada, Raúl Cimas, Joaquín Reyes, Estefanía de los Santos y Nerea Camacho?

¿De qué va?

Como ya se sabe a estas alturas, el mundo entero se ha visto reducido a un solo edificio y unas afueras. Tal cual. Y se ha llegado al año 9177 tan a trancas y barrancas, que no es poco que, al menos tres o cuatro días a la semana, haya gente viva en el mundo y salga el sol, aunque sea por donde le dé la gana. Como un alegre entomólogo y como un notario malhumorado. José Luis Cuerda ha recogido información, privilegiada, de los hechos y dichos propios de este mundo, con especial detenimiento en personajes como: José María, proletario, que va a cumplir pronto los cuarenta. Robusto y probablemente virgen, tiene aire voluntarioso, empuja un carrito de helados y se diría al verlo que no le debe nada a nadie; el Rey, su adversario, que tiene el aire inconfundible y transitorio de ser hijo adulterino de un padre-rey infeliz; mal habla idiomas con acentos mezclados y es enredador, tramposo y prolijo; y Méndez, la secretaria del alcalde y heroína del relato, es una muchacha muy atractiva y zorreta, que parece que nació, sonríe, se nutre, se viste y se desnuda aposta. Los demás personajes, por decenas, tejen una urdimbre, o población humana,en un mundo verificable y bipolar compuesto por quienes lo mangonean: una pareja de la Guardia Civil Mundial, tres marinos de guerra, algunos eclesiásticos, dos barberos y por los que se jode.

El tráiler: