Entre tanta película, serie, libro, videojuegos y comics, uno acaba no pudiendo abarcarlo todo. Tenía pendiente la lectura de “EL AÑO DE LA PLAGA” desde hace tiempo y uno la va postergando porque siempre hay otra cosa que leer, ver o jugar.

Así que, acogiéndome al popular dicho “Ya veré la película”, me he plantado en el Festival de Sitges, donde por fin, se ha presentado la esperada adaptación cinematográfica de la obra de Marc Pastor.

Conocía el argumento de la obra literaria, un relato apocalíptico, de tono costumbrista, por las calles de Barcelona. Lo sorprendente ha sido encontrarme un calco/ plagio/ remake a la española de LA INVASIÓN DE LOS ULTRA CUERPOS. Tal cual. Y la película es consciente de ello. En un diálogo, el protagonista bromea en que espera que lo que les sucede no sea un remake de la famosa película…

Más allá de “coincidencias”, el relato adolece de presupuesto para plasmar en pantalla un fin del mundo convincente, así que, el equipo de guionistas, con el propio Pastor a la cabeza, decide darle un giro a la historia, convirtiendo el thriller que era la novela en una comedia ligera de tintes apocalípticos.

Y el resultado, me van a perdonar, no está nada mal. Sí, falla en estructura, la mayoría de actores no saben lo que están haciendo, le falta contundencia y decisión y por momentos parece ser un manantial desbocado de chascarrillos, guiños y homenajes al cine, literatura, cómic, en resumen, a la cultura pop, en general.

En lo que respecta a los secundarios, la elección del reparto no está del todo acertada, a excepción de Fermí Reixach, entrañable como Lazlo, un anciano con quien el protagonista tiene una relación de amistad.

El elenco protagonista es otro cantar. Miriam Giovanelli encarna a Lola, una pizpireta y alocada jovencita que cae rendida a los pies de Víctor, el protagonista, un muy improbable héroe interpretado con convincente candidez y energía por un fabuloso Iván Messegué. El triángulo se completa con Irene, doctora forense y exnovia de Víctor, interpretada por Ana Serradilla.

Divertida y emotiva por momentos pero carente del (necesario) ambiente de paranoia tan característico en este tipo de relatos, EL AÑO DE LA PLAGA viene a ser una versión ligera de LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS, pero en el mediterráneo y plagada de chascarrillos. Se queda a medio camino en resultados, pero las intenciones de entregar un producto entretenido y ligero la salvan de la mediocridad más absoluta. No revoluciona, pero tampoco lo pretende.

LO MEJOR

Iván Messegué, un improbable héroe de acción.

El sentido del humor que inunda el relato.

El plano final.

LO PEOR

Los actores secundarios, que están ahí por estar.

La factura técnica. Plana, simple y carente de garra.

Ha perdido todo elemento de thriller, lo que juega totalmente en su contra.

LA PREGUNTA

Lo mismo me repito, pero, con lo bien que se nos da el género fantástico, el terror y el thriller y siendo un cine que nos gusta ver en salas ¿Por qué cada vez son menos los productores que arriesgan en este tipo de producciones?

NOTA: 6/10

Wiman González

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Entre tanta película, serie, libro, videojuegos y comics, uno acaba no pudiendo abarcarlo todo. Tenía pendiente la lectura de “EL AÑO DE LA PLAGA” desde hace tiempo y uno la va postergando porque siempre hay otra cosa que leer, ver o jugar. Así que, acogiéndome al popular dicho “Ya veré...