Hace tiempo que una cena entre amigos no resultaba tan apetitosa. Y si este evento viene acompañado de la mano de Álex de la Iglesia ya ni siquiera hablamos de cena, sino más bien de festín. “Perfectos desconocidos“ nos trae al mejor Álex de la Iglesia, que sabe perfectamente qué es lo que quiere el espectador y cómo debe contarlo. Esta vez el director narra el encuentro en una cena entre cuatro parejas, que se conocen de toda la vida, y que proponen un juego que pondrá sobre la mesa sus peores secretos: leer en voz alta los mensajes y las llamadas de sus móviles.

La presentación de los personajes “Perfectos desconocidos” es ágil y no se recrea en cada uno de los mismos desembocando en un eterno intento de crear empatía en el espectador. A Álex de la Iglesia no le hacen falta demasiados rodeos para dar en el clavo a la hora de introducirnos en la historia: logramos entrar de lleno en el universo que nos presenta y una vez que comienza el reto de los móviles, simplemente deseamos que esa locura, consistente en desvelar oscuros secretos, nunca acabe.

El director además ha sabido jugar perfectamente sus cartas al elegir a sus protagonistas: todos y cada uno de los actores de “Perfectos desconocidos “ brillan en su papel, entre los cuales cabe destacar al genio de Eduard Fernández que con cada gesto, frase y mirada desata la carcajada en el espectador recordándonos que a veces menos es más. No hacen falta muecas ni histrionismos para que algo sea considerado como cómico. Maestro entre los maestros, nos quitamos el sombrero. Cabe destacar también a Ernesto Alterio y Pepón Nieto, extraña pareja que nos regala uno de los mejores momentos de la cinta (atentos al intercambio que desata la locura). Sin embargo Juana Acosta y Belén Rueda pueden parecer por momentos algo forzadas en sus actuaciones (aunque en el caso de Belén simplemente vemos a Belén haciendo lo mismo que siempre), pero tienen momentos gloriosos.

Álex de la Iglesia opta en ciertos momentos por abandonar ese comedor para salir a la terraza donde sus protagonistas contemplarán el eclipse que tiene lugar en la noche de la cena. Puede que sean esas escenas las que saquen al espectador de la historia, resultando demasiado inverosímiles y poco interesantes para la trama. Su final también resulta ser algo decepcionante y muy cogido con pinzas. Tras una trama tan bien encaminada así como ejecutada, su final tan ansiado no llega a satisfacer del todo. Tanto debido a esto como a su final, “Perfectos desconocidos “ no acaba siendo una película redonda pero sí una de las propuestas más originales y frescas de este 2017. “Perfectos desconocidos “ demuestra de nuevo que Álex de la Iglesia es uno de los grandes y en este caso crea caos controlado, aunque surrealista (y eso se agradece). “Perfectos desconocidos” es sin duda una película que no podemos dejar de recomendar.

Nota: 7,5

Gabriela Rubio

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