Hay actores que después de uno muchos años de no parar de trabajar, pasan al ostracismo absoluto, como si se los hubiera tragado la tierra. Claros ejemplos tenemos en el cine americano como el de John Travolta que gracias a “Pulp Fiction” y a Quentin Tarantino recuperó el halo de estrella que nunca debió perder.

En nuestro país también tenemos casos de este tipo y el último de ellos es el de Rossy de Palma, porque la que fuera chica Almodóvar en los últimos años de los 80 y la década de los 90, pasó de la gloria, y de una agenda laboral al 100%, a que su teléfono no sonara para recibir ofertas de trabajo en el cine español durante toda la primera década del 2000 con la excepción de su participación en la película “20 centímetros”, de Ramón Salazar, y su colaboración en “Los abrazos rotos”, de Almodóvar. De este modo, la actriz nacida en Palma de Mallorca, tuvo que refugiarse en el cine francés durante todos estos años, hasta que recibió la llamada de un joven director español, llamado Javier Ruiz Caldera, que quería contar con ella para su nueva película titulada “3 bodas de más“. Una comedia que fue todo un éxito de taquilla, recaudando más de 6 millones de euros. Desde entonces, Rossy de Palma no ha parado de trabajar en nuestro país, tanto en televisión, en las series “Esposados” y “Anclados”, como en cine con “Anacleto, agente secreto”, también dirigida por Javier Ruiz Caldera; “Incidencias”, de José Corbacho y Juan Cruz; “Sólo química”, de Alfonso Albacete; y en “Julieta”, de Pedro Almodóvar. Además, ha terminado de rodar la comedia “El intercambio”, de Ignacio Nacho, una producción de Dylan Moreno, que llegará a los cines el año próximo, y ahora mismo está rodando en Madrid la película “Señor, dame paciencia“, de Álvaro Díaz Loreno.

¿Ocurrirá lo mismo con Victoria Abril que ha recuperado para el cine español el guionista y director Vicente Villanueva con “Nacida para ganar”?

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Hay actores que después de uno muchos años de no parar de trabajar, pasan al ostracismo absoluto, como si se los hubiera tragado la tierra. Claros ejemplos tenemos en el cine americano como el de John Travolta que gracias a 'Pulp Fiction' y a Quentin Tarantino recuperó el halo...