Cuando decidimos dejar la puerta abierta puede significar la esperanza de que alguien vuelva a entrar en nuestras vidas o incluso de que alguien nuevo e inesperado asome su cabeza para darle un nuevo significado a nuestras existencias. En uno u otro caso, esa acción siempre trae consigo las palabras anhelo y esperanza. Y esto es lo que el personaje de Terele Pávez hace cuando se queda sola en casa: dejar la puerta entreabierta. “No me gusta dejar la puerta cerrada… no me gusta estar sola…” dice al inicio de la película cuando su hija Rosa, interpretada por Carmen Machi, le reprocha lo peligroso que es dejarse la puerta abierta.

La puerta abierta” narra la historia de Rosa que ha heredado el oficio de su madre Antonia, una mujer que ahora se cree Sara Montiel y que ha convertido su día a día en un verdadero infierno. En el mundo de la prostitución en el que están sumergidas, Rosa no sabe ser feliz. Pero la llegada de un nuevo integrante a su peculiar familia le dará una oportunidad inigualable para lograrlo.

Queridos espectadores, estamos ante una de las maravillas de este 2016. La directora Marina Seresesky ha creado en el cine una de las historias que logran hacer sentir al espectador en diferentes sentidos. En primer lugar “La puerta abierta” consigue hacer reír con toques de humor de los efectivos y sinceros, aquellos que no necesitan ser forzados. Aparte de esto, logra que el espectador pueda llegar a enternecerse en determinadas escenas dibujando una sonrisa que es difícil que se desvanezca. Y sobre todo, esta película hace que nos emocionemos y da la sensación que estamos ante una de las películas más auténticas de los últimos años.

“La puerta abierta” cuenta con un casting difícilmente mejorable: Carmen Machi interpretando a Rosa, la indiscutible protagonista que, aunque crea rechazo desde un primer momento, es imposible no lograr entenderla a medida que transcurre la película. Esta actriz nos deleita con una de las mejores interpretaciones de su carrera y consigue estar simplemente magistral en cada escena (atención al momento en que es curada por la niña). Esta cinta también cuenta con la presencia de la siempre impecable y profesional Terele Pávez que da vida a la madre de Rosa, una peculiar anciana que vive en su propio mundo, regalándonos los momentos más cómicos y entrañables. La relación que crea con sus nuevos amigos no tiene desperdicio alguno… ¿Y qué decir de Asier Etxeandía? Éste se transforma en Lupita, un travesti, y su actuación es la que más sorprende por la complejidad de su personaje tanto a nivel físico como psicológico. Asier está espléndido transmitiendo a través de su personaje una mezcla de serenidad unida a la locura y la sensatez. Una extraña mezcla que sólo el actor de “La novia” podía interpretar con tanta exquisitez y perfección, no pudiendo el espectador imaginarse a otro actor en este papel. De hecho su personaje es el que esconde una verdad de la que cualquiera de nosotros deberíamos aprender y reflexionar (no spoilearemos porque para llegar a esa verdad, hay que vivir esta película). También hay que destacar el papel de la pequeña Lyuba a la que da vida Lucía Balas y que cautivará con su mirada inocente y angelical.

El escenario principal de “La puerta abierta” es una corrala donde se encuentran diferentes vecinas interactuando entre ellas y se centra en las tres protagonistas mencionadas. La directora nos presenta a todas ellas pero sólo logramos entrar en el hogar y vidas íntimas de estas tres. A pesar de tratarse de un espacio muy reducido, en ningún momento el espectador tiene la sensación de claustrofobia. De hecho, uno llega a sentirse cómodo en ese hogar sin alma y con muchísima falta de esperanza. Sus tres protagonistas tienen una luz propia que, aunque oculta, brilla de alguna manera.

“La puerta abierta” es una obra de arte del cine español y que nadie, absolutamente nadie, debería perderse. Queridos amantes del cine español, dejen sus puertas abiertas para dejar entrar esta joya de película.

Nota El Blog de Cine Español: 9.

Gabriela Rubio

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Cuando decidimos dejar la puerta abierta puede significar la esperanza de que alguien vuelva a entrar en nuestras vidas o incluso de que alguien nuevo e inesperado asome su cabeza para darle un nuevo significado a nuestras existencias. En uno u otro caso, esa acción siempre trae consigo las...