La actriz Pilar López de Ayala vuelve a la primera línea en un tono poco habitual en su carrera: la comedia. La película ‘Rumbos’ -actualmente en cartelera- ha descubierto una faceta en la que la actriz madrileña se mueve como pez en el agua gracias a un personaje tierno, encantador y patético, que nos recuerda a las antiheroínas de la comedia romántica norteamericana.

Tras su irrupción con ‘Juana la loca’ (anteriormente ya había enseñado la patita con ‘Besos para todos’ y la bellísima ‘Báilame el agua’), la hemos visto desplegar su talento en títulos como ‘Obaba’, ‘Bienvenido a casa’, ‘Lope’ o ‘Medianeras’; así como explotando su fotogenia en trabajos de enorme belleza iconográfica como ‘El extraño caso de Angélica’ o ‘En la ciudad de Sylvia’.

Pilar no sólo ha estado fuera de España varios años, sino que vive alejada de la esclavitud de las RRSS (no tiene Facebook. Ni Twitter. Ni Instagram). Sin embargo, esta singularidad no ha hecho que nos olvidemos de ella, sino todo lo contrario. Desde El Blog de Cine Español lleváis años añorándola y haciéndonoslo saber en vuestros comentarios, por ello es un placer haber podido charlar profundamente con ella. Os dejamos con sus palabras:

Pilar, tu monólogo en “Rumbos” es todo un ejemplo de dominar la mezcla de géneros, bordando el drama y el patetismo de tu personaje, y aderezado con unos toques cómicos que causan tal impacto en el espectador, que inevitablemente echa de menos a tu personaje durante todo el metraje de la película. ¿Eras consciente del papel bombón con el que contabas?

Mi personaje es cierto que se desarrolla en dos partes, en dos vehículos, como el resto de los personajes, y en mi caso, el desafío interpretativo era cuestión de darle matices a un personaje que quizás no estaba demasiado desarrollado. Sin embargo, creo que está muy bien hilado por parte de Manuela, la directora, y que ha conseguido una cosa muy difícil que es, con personajes que no están desarrollados, no caer en el estereotipo y la verdad es que esto era un desafío para mí como actriz. Respecto a estas partes que he mencionado, la primera tenía lugar en el coche con Miki Esparbé, donde se produce un desencuentro en este microcosmos que es un vehículo donde se genera una intimidad; y en la segunda parte entra el melodrama pudiendo así calificarse como una película con mucha mezcla de cosas interesantes y de géneros, y es en esta parte donde se termina de cerrar y definir mi personaje. De hecho, el espectador ya sabe lo que ha ocurrido, no le estás aportando nada nuevo y es aquí donde tenía lugar el desafío: de qué forma debía hacerlo yo para añadir algo a lo que ya sabe el espectador. La verdad es que estoy muy contenta con el resultado, de cómo ha llevado Manuela el tono, ya que hay que destacar que en esta película todos los personajes estamos en un tono y eso es mérito del director. Además, estoy muy contenta de que haya rescatado un registro un poco menos visto en mi caso.

Has demostrado tu ductilidad enfrentándote a otros idiomas como el inglés y el francés, o acentos como el argentino o el andaluz. ¿Cuál es tu manera de afrontar un reto así? ¿Te gustaría seguir enfrentándote a otras experiencias de este tipo?

Me encantaría que me dieran propuestas en las que yo pueda demostrar otros registros que me han ofrecido menos como es en este caso. Ahora ya no pueden decir que no puedo hacer comedias. Entiendo que haya falta de imaginación y que a lo mejor te ven en un personaje y te sitúan más en el drama. Pero después de ver Rumbos ya no puede haber nadie que diga que no estoy capacitada para hacer comedia. Me alegra que Manuela me haya dado esta oportunidad, y respecto a tocar otros registros e idiomas estoy dispuesta a trabajar con otros directores que tengan una propuesta interesante de cualquier lugar del mundo y que quiera contar conmigo. Estoy esperando ofertas y ojalá que “Rumbos” sirva para tener esas oportunidades.

Tuviste la oportunidad de trabajar a las órdenes del prolífico director portugués Manoel de Oliveira, así como otros autores de la talla de Guerín o Raya Martín, ¿cómo ves la situación del cine autoral en España?

Manuel de Oliveira era un poeta que contaba las historias de una manera personalísima y me parece que ha sido una gran pérdida. El año pasado perdimos a otro de los grandes como es Vicente Aranda que vamos a echarlo mucho de menos. Si algo falta en el cine ahora son autores.
No se pueden dar ayudas solamente al cine que pretende ser comercial, hace falta que directores con talento tengan oportunidades para seguir contando historias que interesan a un público que no es tan amplio, pero tiene que haber de todo. Hay gente que acude al cine a entretenerse y a otros les gusta ir a conectarse. Son dos posibilidades muy loables. Es necesario que nuestro cine sea de la máxima calidad, al fin y al cabo forma parte de la cultura y educación de un país y para el desarrollo de los seres humanos.

Llama mucho la atención que estudies en EEUU historia del arte. ¿Cómo lo compaginas con el cine?

Fue justo después de un peregrinaje que inicié a raíz de la crisis del 2009 buscándome las castañas fuera de España, porque empezó un camino difícil y fui a lugares donde se habían estrenado películas en las que yo participo con mucho éxito como es en Argentina y Brasil con el estreno de “Medianeras” o “El extraño caso de Angelica”.
No se ha dado fácil y pensé en continuar con mis estudios. Me costaba mucho detenerme y tenía la necesidad de hacer algo bien o que me saliera algo bien. Así que me puse a estudiar como si no pudiese hacer otra cosa en el mundo y la verdad que, siendo positiva, mis estudios durante este parón laboral han venido a calmar mis ansias de aprender y de conectar muchas cosas. También de mucha curiosidad porque estudiaba más cosas; afortunadamente he ido a parar a un sitio donde he podido coger asignaturas de diferentes carreras y eso me ha enriquecido. Es una tarea mucho menos visible pero que me ha ayudado a crecer y a conocerme. Hay veces que me preguntan: ¿ha sido una decisión o has sido una víctima de las circunstancias? Ha sido una combinación de ambas cosas. Una oportunidad. Intentando aprovechar el tiempo y no pararse. La verdad es que a mí me ha venido muy bien.

¿Puedes adelantarnos futuros proyectos?

Ahora estamos terminando la promoción de “Rumbos” y tengo una coproducción con Chile a finales de este año con el director Theo Court que habla sobre la figura del poder frente al artista. Tengo otras propuestas que están sin firmar pero que están todavía menos sólidos que la que comentaba antes.

¿Cuál ha sido la última película española que has visto y que recomiendas a los lectores?

“La academia de las musas” de José Luis Guerín.

Gabriela Rubio

Óscar TAEntrevistasPilar López de Ayala,Rumbos
La actriz Pilar López de Ayala vuelve a la primera línea en un tono poco habitual en su carrera: la comedia. La película 'Rumbos' -actualmente en cartelera- ha descubierto una faceta en la que la actriz madrileña se mueve como pez en el agua gracias a un personaje tierno, encantador y...