En la página oficial de Madrid, Above the Moon, su director Miguel Santesmases cuenta que “Tenía este plan desde hace años, rodar una película de bajo presupuesto sin tener un guion definitivo y sin pedir permiso a nadie para rodarla, las dos cosas iban unidas. Al principio, solo tenía una idea: un fotógrafo al que le dejan una casa unos días y que se hace pasar por el dueño de la casa. Y un lugar: Madrid. Quería hacer una película reflexiva, que exhibiera que era una película, que su protagonista supiera que era el protagonista de una película. Formaba parte de mi idea de hacer una película que no escondiera lo que era, así que no me importaba. Mucha gente seguía queriendo participar en el proyecto, descubrí que era bueno ser muy flexible, así que si alguien nos ofrecía un bar o una casa, yo escribía una escena que ocurriera allí. Durante un año, fuimos rodando la película. Yo escribía y luego buscaba a los actores y empezábamos a ensayar. Cuando estábamos listos, nos juntábamos unos días y rodábamos esas paginas de guion. Luego montábamos eso, veíamos que funcionaba y que no, y yo volvía a escribir. Luego buscábamos el casting para esa parte del guion y después ensayábamos. Cuando estábamos listos, llamábamos al equipo, y en la primera oportunidad, rodábamos. Así hasta cinco veces durante un año y medio. Y un día, por fin, en Otoño de 2014, termino el rodaje. La postproducción nos llevo hasta Abril de 2015, la historia que contaba la película estaba completa”.

Tras leer estas declaraciones del director, uno puede pensar que una película como Madrid, Above the Moon puede resultar algo caótica debido al carácter improvisado que llevó a cabo el director en el rodaje, pero, siendo sincero, todo resulta bien unido e hilvanado en una producción que es todo un soplo de aire fresco en el panorama de cine español en una experiencia encantadora y por momentos, mágica…algo de lo que no pueden presumir muchas.

“Madrid, above The Moon” empieza con el encuentro entre un fotógrafo madrileño treintañero en paro (Victor Vidal) y una chica extranjera (Helena Sanchís). Al principio, parece una historia de amor internacional o de amor sin fronteras. Una más. En la que sus protagonistas hablan en inglés. Una comedia romántica que ocurre en Madrid, en la que la ciudad tiene un papel protagonista. Luego esto se va complicando, los lugares y las personas cambian, nuevos personajes aparecen, y la película deja de ser la que parecía.

Resulta difícil hablar de una película como Madrid Above the Moon, pues mas que comentar el visionado posteriormente, hay que vivirla para sentir la verdadera magia que respira la película. Consigue embriagarte en ese mundo ficticio que el film pretende reflejar (pues rompe la cuarta pared con una elegancia magnífica sin dejar de recordarnos que estamos ante una cinta romántica) a través de unos personajes perdidos que, el guión, sabe manejar de forma estupenda para intentar descubrirlos de forma paulatina. Su director no se plantea unas normas (aunque la estructura de su libreto funciona de forma fantástica), y aún así, consigue una solidez bastante inusual para una película que, en determinados momentos (por no decir muchos), se nota improvisada en sus diálogos por la naturalidad que desprenden cada una de las escenas que la adornan. En ese sentido, esta producción se basa en unas reglas del juego que si las aceptas (como ha sido mi caso) disfrutarás enormemente de una película muy simpática y muy efectiva, pero sino, ya puedes ir olvidándote de ella.

Resulta extraño y difícil intentar discernir qué escena ha sido improvisada y cuál no, pero al final uno se olvida y prefiere disfrutar de un relato donde sus personajes nos caen bien, a pesar de que viven ahogados en una mentira perpetua de la que les cuesta salir con tal de no aceptarse a sí mismos…unas almas perdidas que intentan sobrevivir con la mejor de las sonrisas y como mejor pueden (de ahí la compenetración maravillosa de su pareja protagonista), pero que, cuyos momentos de soledad, resultan desoladores la mayoría (atención a cómo va cambiando la cara del protagonista cada vez que mira al espectador). Referencias aparte que la misma cinta no se molesta en disimular (es mas, citan los films en los que basan…la película en la que están…suena raro, pero si la veis lo entenderéis), se encuadra en Madrid en la zona de los Austrias (aunque no siempre, si la mayoría), como si la propia ciudad perteneciera a una población perdida, anclada en la mentira, y cuya disertación sobre la historia de la ciudad resulta hipnótica incluso.

Pero el verdadero soporte de la película son unos actores en estado de gracias en la que Víctor Vidal, está sencillamente IMPECABLE en todas y cada una de sus escenas. Él es el auténtico motor y principal valor de una película que se enclava en su personaje y no lo suelta por nada del mundo, transmitiendo una naturalidad y un encanto que hechizan la pantalla desde el primer minuto hasta el último, y la sintonía que comparte con su compañera, la también esplendida Rocío León, resulta irresistible (atención al momento en que se pregunta por qué hablan inglés) y muy creíble, pese al mundo ficticio que les rodea y que ellos mismos han creado. El resto del elenco también resulta bastante destacable por lo citado anteriormente, del carácter improvisado que adopta todo y que aporta una naturalidad a las escenas estupendas (véase las escenas del protagonista con su amigo, parecen reales sacadas de la misma calle). Lo dicho, la base de la que han partido, ha sido, sin lugar a dudas, la más apropiada para que Madrid, Above the Moon tenga su sello propio, y, desde luego, lo han conseguido.

Con una banda sonora estupenda que acompaña en el momento justo y de manera eficaz, una fotografía que sabe sacar partido de cada imagen de la ciudad (un gran detalle lo del jardín botánico…), y un montaje estupendo que, a pesar de contar con un ritmo pausado, resulta solido en su conjunto y unitario sin que el ritmo del relato se quede estancado, Madrid Above the Moon me ha parecido una de las mayores y mejores sorpresas que nos va a deparar el cine español durante el año 2016. El encanto, el desparpajo, el tratamiento de sus personajes y de la ciudad de Madrid, su curiosa meta narrativa…hacen de ella una rara avis en nuestro cine que, desde luego, merece ser descubierto, a pesar de tratarse de una producción low cost, pero que supone todo un soplo de aire fresco al panorama nacional. Por ahora, es una de mis cintas independientes preferidas de nuestro cine, de la que, es imposible describir u opinar…hay que vivirla. Y esa es mi mayor recomendación, experiméntenla.

Nota El Blog de Cine Español: 6

Manu Monteagudo

RedaccionCríticascrítica,Madrid above the moon,Miguel Santesmases,Rocío León,Víctor Vidal
En la página oficial de Madrid, Above the Moon, su director Miguel Santesmases cuenta que 'Tenía este plan desde hace años, rodar una película de bajo presupuesto sin tener un guion definitivo y sin pedir permiso a nadie para rodarla, las dos cosas iban unidas. Al principio, solo tenía...