El guionista y escritor Hugo Stuven, hijo del realizador de televisión chileno del mismo nombre, debuta en el mundo del largometraje, después de rodar también varios cortos (“El Sótano”, “Hilo de melancolía”), con la película “Anomalous”, una producción rodada en inglés en diferentes localizaciones de New York y Barcelona. Sobre esta película y su salto al largometraje hablamos en esta entrevista.

– Para empezar, ¿cuéntanos cuánto tiempo os llevó escribir el guión de “Anomalous”?

– David Zurdo, Fernando Acevedo y yo comenzamos a juntarnos en el año 2010 para ir dándole forma a la historia. Más o menos tardamos unos ocho meses en tener una versión decente. Pero para que te hagas una idea, de esas primeras versiones a la versión de rodaje cambiamos muchas cosas que mejoraron la historia de manera significativa. La esencia y la intención seguían ahí, pero cambiamos secuencias, quitamos, añadimos, etc. Creo que el guión siempre está vivo, en el rodaje e incluso en el montaje, y puedes mejorar cosas que en un principio no habías visto.

– ¿Tuvisteis que enviar vuestro guión a muchas productoras hasta que una se decidió a financiarlo?

– La verdad es que fueron unas cuantas. Muchas puertas se cerraron educadamente. O tenían el año repleto de proyectos o no era el estilo de película que buscan. Y pasa el tiempo y te das cuenta de que muchas veces no solo es que tengas un buen guión (factor muy muy importante), sino que también debes estar en el lugar indicado en momento preciso para que una de esas puerta no se te cierre. Primero estuvo comprometido con una productora española en coproducción con un productor muy importante de Estados Unidos y parecía que la cosa avanzaba, pero pasados dos años decidí no renovar ya que el productor americano quería hacer otro contrato de tres años más. Confiaban en el guión y confiaban en mí, pero no quería que pasaran los años y decidí tomar otro camino para poder rodar la película en un tiempo razonable. Esta decisión también hacía que tuviera mucho más control sobre el proyecto. Y todo arrancó gracias a Miguel Torrente que se enamoró del proyecto y quiso confiar en mí.

– ¿No tuviste temor en algún momento a la hora de saber que ibas a rodar tu primer largometraje con un presupuesto de 3,5 millones de euros? Un presupuesto muy alto para nuestro cine en los tiempos que corren…

– Cuando llevas la mitad de tu vida trabajando y luchando para conseguir dirigir tu primera película, el temor de si lo vas a hacer bien o mal siempre se presenta. El famoso síndrome del impostor. Pero estaba tan ilusionado y con tantas ganas de rodar que ese sentimiento fue fugaz. Luego me rodeé de un equipo tan bueno y que confiaba tanto en el proyecto como yo y el camino se hizo mucho más placentero. Y el primer paso que uno tiene que dar es confiar en sí mismo por encima de todo.

– ¿Cómo os planteasteis llevar a escena la ambientación opresiva que tiene gran parte de la historia?

– Una de las cosas que tenía claras a la hora de rodar la película, es que quería un thriller psicológico opresivo. Junto con el director de fotografía Pablo Rosso y el director artístico Llorenç Miquel trabajamos mucho la ambientación. Lugares sombríos, maderas desvencijadas, cristales rotos, muchos reflejos, sombras, etc. A la hora de planificar las secuencias, en la parte de la comisaría busque abrir los planos al inicio para dar más libertad a los actores y a medida que avanzaba la trama ir cerrando esa angulación al máximo para generar esa sensación que buscaba. Uno de los retos fue darle personalidad a las partes donde vemos al personaje de David. Esas secuencias “supuestamente” están grabadas por él mismo y el personaje padece de esquizofrenia. Una mezcla que me parecía muy interesante para sacarle el máximo realismo a los planos. Quería que fueran totalmente creíbles pero sin abandonar el ritmo ni el lenguaje que buscaba.

– ¿Por qué rodar en inglés?

– Es una manera de internacionalizar la película. Desde un principio la historia transcurría en Nueva York. Sabíamos que apuntábamos muy alto, pero finalmente lo conseguimos. Nueva York tenía ese toque sucio, y opresivo que necesitaba la historia.

– ¿Cómo seleccionaste a los actores (Lluís Homar, Christy Escobar, Edgar Fox, Ben Temple, Adria Arjona y Julio Perillán.)? ¿Ya los tenías en mente a la hora de escribir el guión o fue a posteriori en un proceso de casting?

– Lluis Homar fue el primero de la lista. Siempre lo fue y cuando se leyó el guión y aceptó fue un subidón. Estaba escrito para él. Ben Temple y Julio Perillán también los tenía en mente desde un principio. Con Christy Escobar, Edgar Fox y Adria Arjona tuve que hacer audiciones en Nueva York para encontrarlos. Para Christy y Edgar, Anomalous es su primera película y estoy contentísimo con su trabajo. Era un reto para ellos y para mí. Me propuse mezclar a un monstruo de la interpretación como Lluis Homar con dos jóvenes y desconocidos actores. Me gusta trabajar mucho con los actores para sacar lo mejor de cada uno de ellos. Todo salió a la perfección y estoy muy agradecido con el trabajo de todos ellos. Recuerdo que para Lluis también fue un gran reto hacer la película íntegramente en inglés. Lo trabajó muchísimo y no puedo estar más feliz con su actuación. Está increíble, de verdad.

– ¿Qué referentes del cine de terror has tenido y llevado a tu Ópera Prima?

– Desde un inicio tuve en mente una película de la que estoy enamorado: Seven de David Fincher. Siempre estaba hablando de ella en la preproducción con parte del equipo. Sus planos, su luz, sus decorados… pero pronto me di cuenta de que Anomalous tenía que tener su propia personalidad y me intenté alejar de cualquier referencia. De verdad que lo intenté, pero seguramente haya usado alguna referencia sacándola de mi subconsciente (todos lo hacemos y es natural), pero no lo busqué conscientemente. Solo con Seven. Incluso algún guiño hay a esa gran película.

– ¿Cuéntanos que proyectos tienes sobre la mesa para los próximos meses?

– Ahora estoy preparando mi segundo largometraje. Un thriller de ciencia ficción titulado Broken Voices. Rodaremos a principios del año que viene y parece ser que también en Nueva York. Rodaje en inglés y con un reparto internacional. Ya te hablaré de ese temor que me comentas al rodar una película con este presupuesto tan elevado y con estrellas internacionales. No, es broma. Bendito temor. Ese temor te indica que la cosa avanza. Aun no puedo develar nada sobre este proyecto pero pronto lo haré. ¡¡¡Tengo muchas ganas!!!

– Y para terminar, nuestra pregunta clásica, ¿qué películas españolas has visto últimamente en cines y recomiendas a nuestros lectores?

– En general recomendaría ver mucho cine español, que tenemos grandes películas. Pero de lo último que he visto ha sido El desconocido y Cien años de perdón.

RedaccionEntrevistasAnomalous,director,entrevista,Hugo Stuven
El guionista y escritor Hugo Stuven, hijo del realizador de televisión chileno del mismo nombre, debuta en el mundo del largometraje, después de rodar también varios cortos ('El Sótano', 'Hilo de melancolía'), con la película 'Anomalous', una producción rodada en inglés en diferentes localizaciones de New York y Barcelona....