Una de las grandes películas españolas del año 2015 es “A cambio de nada”, Ópera Prima del conocido actor Daniel Guzmán, y prueba de ello es ver que está nominada a mejor largometraje del año en los tres grandes premios de cine que existen en nuestro país, los Goya, Forqué y los Feroz. Además, esta producción ganó 4 Biznagas en el pasado Festival de Málaga, entre ellos el de mejor película; también consiguió el premio Violeta de Oro a la mejor película, y el premio del público, en el Festival de Cine de Toulouse; y el premio a la mejor Ópera Prima en los Festivales de Cine de Almería y de Alcalá de Henares.

Os dejo con nuestra entrevista a Daniel Guzmán, director de la película “A cambio de nada”:

– Para empezar, ¿coméntanos por qué te ha costado 10 años levantar este proyecto y cómo conseguiste, finalmente, cuadrar su financiación?

– Estuve 5 años escribiendo el guión. Pensaba que al ser una historia autobiográfica, basada en experiencias vividas, me iba a costar menos, pero justo hablar de las vivencias de uno es mucho más complicado porque tapas muchas cosas y cuesta enfrentarse a ellas. En la escritura pasas del inconsciente al consciente y no es fácil. Me ha costado muchos años pelear conmigo mismo.

El tema de la financiación me llevó tres años. Al principio, las televisiones y el ICAA no entraron en el proyecto. Así que después de cinco años peleando con el guión y un año buscando financiación con mi amigo Juan Vicente Córdoba sin éxito, no me quedó más remedio que producirla yo mismo si quería hacerla. No tuve otra opción. Durante dos años busqué financiación privada pero con el incentivo fiscal que tenemos nadie quería invertir en cine y justo nos pilló en la peor crisis económica de nuestro país. Al final, gracias a varios amigos conseguí la primera parte de la financiación privada y monté una AIE. A partir de ahí, junto a mis socios coproductores de La Competencia, Ulula Films, La Mirada Oblicua y Zircocine sacamos el proyecto adelante. La Competencia adelantó gran parte de la inversión y otro de los coproductores, la Mirada Oblícua, posibilitó la entrada de Canal Sur en el proyecto. Una vez conseguimos todo el dinero para rodarla de financiación privada (entre la Competencia y la AIE) armamos la coproducción. Si no hubiera sido por el apoyo de La Competencia, de los inversores (Luis Perez Gil y Amir) que han arriesgado su patrimonio y de los demás productoras (Ulula Films, La Mirada Oblícua, Zircocine) A CAMBIO DE NADA nunca se hubiera hecho. Estoy muy agradecido a todos los que han creído en la película y me han apoyado económicamente para poder hacerla. A partir de la película hecha, entró en el proyecto TVE, Telefónica Studios y Canal Plus. Gracias a ellos hemos conseguido recuperar una parte de la inversión. Espero que algún día podamos recuperar toda la inversión y de esta manera devolver a cada uno de mis socios y amigos todo lo que han invertido. El cine, sobre todo, es asociación. Yo lo he vivido muy, claramente, en este proyecto y estoy muy agradecido a todas las personas que me han apoyado para conseguir contar esta historia.

Estuve montando un año entero porque rodé muchísimo material al trabajar con dos adolescentes y una anciana de 91 años. Bueno, por esto, y porque soy cabezón y demasiado perfeccionista. Hasta que no lo vi claro, no di por cerrado el montaje. A partir de aquí, Warner vio la película, les gustó mucho y nos acompañaron en nuestro viaje hasta hoy.

– Como curiosidad, creo que Luis Tosar, aparte de su pequeña colaboración como actor, también es uno de los co-productores de “A cambio de nada” a través de su productora ZircoZine Films, ¿no?

– Sí, entendimos que por toda la implicación de Luis y de Farruco Castroman en el proyecto debíamos hacerles partícipe de parte del negativo como gratitud a su colaboración y a su amor por la película.

– ¿Por qué una de las “cláusulas” de tu proyecto era que el personaje de la señora anciana lo tenía que interpretar tu abuela en la vida real? Lo que al final no ha salido nada mal porque tu abuela, Antonia Guzmán, ha conseguido una nominación como mejor actriz revelación.

– Sí, desde el principio que tuve claro la historia que quería contar, una historia de amistad de personajes de diferente generación que se encuentran solos por circunstancias de la vida y buscan afecto, el personaje de la anciana tenía claro que lo iba a hacer ella. No por hacerle un homenaje sino por la luz que tiene la personalidad, la autenticidad y la verdad que desprende. Fue un reto por su edad y por no ser actriz profesional pero junto a los niños era indispensable que no fueran profesionales para buscar esta veracidad y autenticidad que quería transmitir con la película. Estoy muy orgulloso, personal y profesionalmente, del resultado. Los premios y nominaciones que llevan hasta el momento mi abuela, Miguel, Antonio y Felipe me hace muchísima ilusión.

– ¿Dónde encontraste a Miguel Herrán y Antonio Bachiller, los dos jóvenes adolescentes protagonistas de tu historia?

– En los tres años que estuve buscando financiación y que, año tras año, se iba cayendo la película por la falta de recursos económicos estuve buscando a Darío y a Luismi. Vi más de seiscientos chavales en colegios, institutos, centro de menores, barrios, etc. Antonio se presentó a una de las pruebas y pude detectar la precisión con la que trabajaba de manera inconsciente, la bis cómica que tenía y sobre todo lo bien que escuchaba. Además de todo esto su físico era perfecto, el contrapunto de lo que quería encontrar con el personaje de Darío. En el caso de Darío, después de varios años buscando, y sin convencerme nadie porque lo que buscaba exactamente para poder soportar el peso de un personaje que estaba en el 100% de la película, lleno de matices, con mirada con ángel, con bondad, inocencia y que desprendiera algo de dolor a través de sus ojos, lo encontré por la calle, nos miramos y hablé con él para ver que me transmitía. Le hice cuatro pruebas, las cuatro peores pruebas que he visto nunca. En la tercera se fue a la mitad y a la cuarta ni se presentó. Aún así yo veía que tenía mucho material para sacar trabajando con él en ensayos. Aposté por Miguel y estuvimos trabajando dos meses y medio hasta que entendí que ambos estaban preparados para hacer A CAMBIO DE NADA. Y hasta hoy…

– En la trama de “A cambio de nada” podemos ver una de tus pasiones, el mundo de las motos y el motor, pero no encontramos referencias al deporte del boxeo, ¿esta pasión llegó más tarde a tu vida?

– Sí, siempre he tenido una relación muy directa con las motos. A los nueve años, mis padres me compararon una moto de trial y hasta hoy siempre he tenido una. El boxeo apareció en mi vida sobre los veinte años cuando empecé a entrenar.

– Imagino que habrás aprendido labores de dirección en parte gracias a los directores con los que has trabajado como Mariano Barroso, Gustavo Ron o Icíar Bollaín, entre otros, pero, ¿cuál te ha marcado más en tu carrera?

– Supongo que todos los directores con los que he trabajado me han aportado de una manera u de otra pero creo que mi pasión por la dirección actoral viene de la preparación y experiencia adquirida durante veinte años como actor. He intentado seguir preparándome año tras año haciendo cursos con grandes maestros y supongo que esa es la base a partir de la que he podido desarrollar mi trabajo en la dirección de actores. Creo que ser actor es fundamental para dirigir a los compañeros. Por lo menos, así ha sido en mi caso. Mi trabajo se basa en el respeto, en el conocimiento y trabajar el proceso, no el resultado. Los ensayos son indispensables para mí. La dirección actoral es uno de los aspectos que más me apasiona y más gusta desarrollar como director.

– El primer gran éxito con “A cambio de nada” llegó en el Festival de Málaga al conseguir la Biznaga de Oro a la mejor película, mejor dirección, mejor actor de reparto y el premio especial del jurado de la crítica, ¿qué sentiste en esos momentos?

– El punto de partida, que la película arrancaba con paso firme. Personalmente, una emoción y una alegría inmensa. Me sentí muy afortunado y muy agradecido al Festival y a los compañeros que habían reconocido el trabajo.

– “A cambio de nada” es la única producción, junto a “Truman”, que está nominada a mejor película en los tres grandes premios que existen en nuestro país, los Goya, los Forqué y los Feroz, son palabras mayores para una Ópera Prima, ¿no?

– Sí, lo son. Es mucho más de lo soñado. Cuando acabé el montaje tenía mucha esperanza en la película e intuía que podía regalarnos muy buenos momentos pero la verdad es que con una primera película haber llegado hasta aquí para nosotros es indescriptible. Es una satisfacción increíble, estamos muy orgullosos y sobre todo muy agradecidos a los productores, a la crítica y a todos los compañeros académicos por haber valorado A CAMBIO DE NADA con nominaciones tan importantes. No ha sido nada fácil llegar hasta aquí y creo que por eso lo vivo con mucha intensidad. Son demasiados años luchando por contar esta historia. Estoy muy feliz por todo lo que A CAMBIO DE NADA les está dando a todos los que han creído en ella y me han ayudado a hacerla realidad. Estoy muy orgulloso y en parte emocionado por el reconocimiento de mi abuela, de Miguel, de Antonio y de Felipe con diferentes premios y nominaciones.

– Ya ganaste un Goya en el 2003 por tu cortometraje “Sueños”, ¿crees que en la gran noche del cine español podrás sumar alguno más a tu palmarés?

– Prefiero no pensarlo, estar donde estamos en este momento con las nominaciones en candidaturas tan importantes, Forqué, Feroz, CEC, ASECAM y los Goya es mucho más que un premio para una película tan personal. Quiero quedarme con lo que ha transmitido el público que la ha visto, la crítica y los premios que hemos recogido en diferentes festivales. Yo ya estoy muy agradecido a la vida y a todos los compañeros que han apoyado a la película. A partir de aquí, que venga lo que tenga que venir. Nosotros desde Málaga y desde el estreno hasta hoy seguimos soñando con el recorrido y lo que estamos viviendo con A CAMBIO DE NADA.

– ¿Qué películas españolas has visto últimamente en cines y recomiendas a nuestros lectores?

– Esta pregunta no te la puedo contestar porque me faltan algunas por ver y no sería justo opinar sin verlas todas.

– Por último, ¿qué proyectos tienes Daniel Guzmán para este recién comenzado año 2016?

– Intentar que la película entre dentro del programa educativo en los institutos de nuestro país, conseguir que se distribuya en el exterior y a partir de aquí despedirme de A CAMBIO DE NADA, intentar recargarme y ponerme a escribir la siguiente historia.

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Una de las grandes películas españolas del año 2015 es 'A cambio de nada', Ópera Prima del conocido actor Daniel Guzmán, y prueba de ello es ver que está nominada a mejor largometraje del año en los tres grandes premios de cine que existen en nuestro país, los Goya,...