La comedia romántica es un género del que es difícil llevar a buen puerto, por la sencilla razón de que, prácticamente, ya esta casi todo visto. Los productores saben qué es lo que le gusta al público de este género, y se lo ofrecen en bandeja de plata sin cambiar ni una sola coma de su esquema. De vez en cuando alguna película nos da la sorpresa (el último fue recientemente con la comedia del año pasado Amigos de mas), pero es cierto que pocas son las que logran sobresalir por encima del resto. Solo Química, es la enésima historia de comedia romántica que hemos visto en cientos de films (sean americanos, ingleses, franceses…lo mismo da), y no seré yo el que me queje cuando ,a pesar de lo predecible que pueda resultar todo, utiliza bien sus elementos…y la verdad es que durante buena parte del metraje de Solo Química, para fortuna del espectador, esto ocurre, y funciona estupendamente, aunque es una lástima que luego caiga en los incesantes lugares comunes a los que se suele recurrir en este tipo de cintas.

Oli (Ana Fernández) se enamora de una rutilante estrella del cine y la televisión, Eric Soto (Rodrigo Guirao), con el que vivirá un romance maravilloso adentrándose en un mundo de glamour, éxito, fama y dinero. Mientras tanto, su mejor amigo Carlos (Alejo Sauras), psicólogo, la intenta convencer que el amor no existe, que es solamente un efecto químico que nos hace confundir la realidad.

Durante buena parte de la película, Solo Química me estaba sorprendiendo de una manera tan positiva, que por mucho que aunara los tópicos que se pueden reunir en este tipo de películas, los pasaba por alto por la sencilla razón de lo ligera que resulta. Su primera mitad destaca por una ligereza y por una falta de pretensiones que la beneficia muchísimo, sobre todo porque es durante toda esta parte donde prima la comedia…y funciona muy bien. El desparpajo de sus creadores (ese hilarante número musical) y las ganas de divertirse de todo el equipo contagian al espectador, y no mentiré si digo que en la primera mitad de la película me lo estaba pasando de forma estupenda. El ritmo de la misma avanza de forma fluida y divertida, sin que sus creadores se tomen en serio lo que te están contando, y es ahí donde radica mayormente su gracia, pues sabe lo que es en todo momento…

Pero llega la segunda mitad y el tema amoroso de nuestra protagonista debe salir a la luz, y el film empieza a tomarse en serio, y la comedia desaparece a medida que avanza…lo que hace que termine por caer en los lugares comunes de este tipo de comedias sin el desparpajo y gracia que habíamos presenciado antes. Se entiende, porque es algo lógico y ocurre en todas las películas de este género (incluso esta película, se digna a citar estos tics), pero también es cierto que el conflicto que empieza a sufrir Oli se hace pesado y bastante largo por caer demasiadas veces en la reiteración (perdí la cuenta de las veces que la protagonista quiere dejar a su pareja para luego volver), lo cual, hace que el espectador pierda el interés y la atención de lo que ocurre en pantalla.

Y es una lástima, por que lo que estábamos viendo era una tópica comedia romántica que resolvía esta papeleta gracias a que no se tomaba en serio a si misma…y al final cae en el error de justamente lo contrario, tomarse demasiado en serio en su segunda mitad.

Al menos tenemos a un reparto de lo más efectivo que cumple su cometido correctamente, especialmente un estupendo (incluso espectacular, diría yo) plantel de secundarios de lujo: Rodrigo Guirao cumple correctamente con su rol de estrella musculada, y aunque no se luzca mucho, el papel le viene como anillo al dedo y su director lo juega bastante bien (incluso su condición sexual nos la hace dudar); Ana Fernández esta estupenda y es una elección de casting fantástica, pues posee una vis cómica maravillosa que funciona estupendamente (atención a su escena en el restaurante intentando incitar sexualmente a Eric); Alejo Sauras resulta efectivo, sin más (su personaje tampoco da para mucho más, la verdad); María Esteve consigue sacar las risas del espectador en cada aparición suya; José Coronado está estupendo en su papel de padre de Oli; una recuperada Neus Asensi, tiene un papel pequeñito pero de lo más simpático; Rossy Desalma está desternillante…sin más (y sale muy poco); Bibiana está muy cómoda en un papel de lo más agradecido (tampoco se esfuerza mucho, eso sí); Silvia Marsó se lo pasa genial en su rol de jefa; y Martina Klein aparece por ahí de paso (y cumple correctamente).

Cumpliendo correctamente en todos sus apartados técnicos, Solo Química es una comedia romántica que no ofrece nada nuevo bajo el sol y es una pena, por que pudo ser superior a la media si hubiera seguido el camino desprejuiciado y divertido que estaba manteniendo su primera mitad…lástima que luego se tome mas en serio y cuente la misma historia de siempre sin ser tan divertida como prometía en un principio. Es como si la propia película no quiere decepcionar a los fans de este tipo de género, siguiendo punto por punto, casi de manual, estos esquemas, y aunque estos lo agradecerán con toda probabilidad, a veces saltarse esos puntos pueden acarrear cosas positivas…y creo que si esta película hubiera seguido el camino tomado desde un inicio, otro gallo cantaría. Aun así, se deja ver.

Nota El Blog de Cine Español: 5.

Manu Monteagudo.

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