Creo que el mayor muro, en los últimos años, con el que se ha chocado el cine español para convertirse en una verdadera industria es el nulo apoyo institucional. No sólo me refiero a la fuerte reducción de subvenciones, sino al ataque, o venganza, del partido que gobierna actualmente nuestro país hacia el cine porque cómo se entiende la subida del IVA cultural al 21%, el tercero más alto de Europa, ¿por qué no se aprueba una ley de desgravación fiscal por rodajes que por lo menos esté en la media europea? Con el 18-20% actual estamos a la cola del continente lo que provoca que incluso los rodajes de producciones españolas de alto presupuesto tengan lugar fuera de España, lo que conlleva pérdida de puestos de trabajo, que ofrecen más incentivos. ¿Por qué en los últimos años se están rodando tantas películas en Canarias (“Exodus”, “Furia de titanes”, “Tiempo sin aire”, “Palmeras en la nieve”, “Cómo sobrevivir a una despedida”, etc…)? Pues porque ofrecen una desgravación fiscal del 38%. Todo un acierto del gobierno canario porque gracias a esta medida está creando puestos de trabajo y riqueza en su región.

En España contamos con grandes escuelas de cine como la ECAM en el ámbito de la interpretación, dirección o producción, o como CICE en el de la edición de vídeo, diseño, animación, etc…, por lo que sólo falta que reciba un poco de apoyo público, tanto económicamente como publicitariamente, ¿en qué otro país un ministro diría que si no funciona en taquilla el cine español es porque es malo?, para que nuestro cine sea una verdadera industria.

España, por ejemplo, podría ser uno de los países punteros en el género de la animación, tenemos grandes profesionales en este medio, varios de ellos trabajando en las grandes empresas americanas de este género cinematográfico como Disney, Pixar o Dreamworks, por lo que sólo faltaría un pequeño apoyo público para convertir este “sueño” en realidad. Como anécdota, cuando los productores americanos se enteran del presupuesto de películas españolas de animación como “Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo” o “Las aventuras de Tadeo Jones” no se lo creen, puesto que en su mercado con ese dinero es imposible realizar una película de animación cuyo coste medio es de 50 millones de euros. La única puesta por lograr esta hazaña llegó con “Planet 51”, producida por Ilion Animation Studios con un presupuesto de 40 millones de euros, pero no sé si la jugada no les salió nada bien porque desde entonces no han vuelto a realizar ninguna producción más.

* Por último, sólo faltaría con eliminar a los pocos productores que todavía quedan en nuestro cine que se dedican a producir películas con las que han ganado dinero antes de estrenarlas y por eso, luego, las estrenan con pocas copias y sin publicidad.

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