Ayer, después de comer, se acabó mi aventura en el Festival de Málaga, cansado después de una semana de ver cine, en el Teatro Cervantes, Albéniz o Teatro Echegaray, y de entrevistas en el Teatro Cervantes, Hotel AC y Hotel Larios, con jornadas que empezaban a las 9:00 A.M. y llegaron a terminar algún día a la 1:00 de la madrugada (este año no habido tiempo, ni ganas, para salir de copas).

De los cinco años que llevo asistiendo al Festival de Málaga este ha sido, sin duda, el que peor calidad ha tenido tanto en la sección oficial (con películas muy, muy flojas, que no entiendo como son seleccionadas, lo cual hace mucho daño tanto a la calidad, y credibilidad, de este certamen como a la impresión que se lleva el público sobre el cine español) y también en la sección ZonaZine, donde en otras ediciones siempre me he llevado más de una grata sorpresa, pero este año no ha sido así.

No sé si, debido al descenso de rodajes, a la organización del Festival de Málaga no le ha quedado más remedio que escoger entre lo poco y malo que había, o bien, sus criterios de selección dejan mucho que desear.

En fin, las 10 mejores películas que he visto en el Festival de Málaga 2015 son las siguientes:

1. Techo y comida, de Juan Miguel del Castillo: por su crudeza, por mostrar el drama social que llevan sufriendo decenas de miles de personas en nuestro país, por la magistral interpretación de Natalia de Molina (Biznaga segura), esta película es la mejor que he visto este año en el Festival de Málaga.

2. Hablar, de Joaquín Oristrell: por su propuesta arriesgada (un único plano secuencia), por presentarnos también la España de la crisis a través de los personajes que entran y salen de cámara, creo que esta obra cinematográfica vale la pena.

3. Santuario, de Olivier Masset-Depasse: de esta coproducción franco-belga-española me esperaba poco, es una película para televisión, pero me sorprendió su buena factura visual, sus buenas interpretaciones y sobre todo por tratar el tema de ETA desde el punto de vista francés en los años de los GAL. !Os la recomiendo!

4. A cambio de nada, de Daniel Guzmán: Si Warner Bros ha apostado por esta producción modesta ha sido porque ha visto en ella una historia de amistad que cala en el espectador. El actor Daniel Guzmán debuta con solvencia en la dirección.

5. Requisitos para ser una persona normal, de Leticia Dolera: por, aunque estamos ante una comedia romántica, ofrecernos una visión de este subgénero que Dolera logra convertir en algo diferente a lo que estamos acostumbrados a ver.

6. Los exiliados románticos, de Jonás Trueba: el más joven artista cinematográfica de los Trueba vuelve a demostrar que sabe rodar y sacar mucho de poco, aunque tampoco estamos ante una gran película. Lo mejor: los originales diálogos en la escena de la comida todos juntos.

7. Aprendiendo a conducir, de Isabel Coixet: la directora catalana, en este trabajo de encargo, rueda con solvencia esta comedia romántica, para adultos de más de 40 años, que funciona gracias al trabajo de interpretación de sus dos actores protagonistas (Ben Kingsley y Patricia Clarkson) y por su guión. La película más entretenida de Isabel Coixet de los últimos cuatro años, lo cual no es poco.

8. Sexo fácil, películas tristes, de Alejo Flah: comedia romántica amena, con un gran Carlos Areces (de secundario), que se aleja de las películas románticas tópicas americanas.

9. La deuda, de Barney Elliott: por su mensaje, por contarnos cómo la gran banca, o grandes grupos inversores pueden llegar a extorsionar a un país, provocando que sus ciudadanos pasen hambre o no reciban la atención necesaria en sanidad y educación, os recomiendo este film.

10. Tiempo sin aire, de Andrés Luque Pérez, Samuel Martín Mateo: podría haber sido una buena película, pero descentraliza tanto el tema central de la historia, por ejemplo, le dedica casi 30 minutos de metraje al personaje interpretado por Carmelo Gómez cuando con cinco minutos hubieran bastado para que el espectador lo conozca, que acaba diluyéndose el potencial de su historia.

* Como me fui el viernes después de comer no pude ver “Murieron por encima de sus posibilidades”, “Pos eso” y me fue imposible ver otro film, que parece que sí ha gustado, como “Todos tus secretos”.

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Ayer, después de comer, se acabó mi aventura en el Festival de Málaga, cansado después de una semana de ver cine, en el Teatro Cervantes, Albéniz o Teatro Echegaray, y de entrevistas en el Teatro Cervantes, Hotel AC y Hotel Larios, con jornadas que empezaban a las 9:00 A.M....