En una jornada del Festival Internacional de San Sebastián en la que un pobre François Ozon me ha parecido que jugaba a ser Almodóvar descaradamente, quizá la verdadera decepción la haya protagonizado la española “Autómata”, dirigida por Gabe Ibáñez.

‘Autómata’ no sólo adolece del gran problema de la ciencia ficción española, que es el presupuesto -aunque también hay que decir que el resultado técnico y puesta en escena es bastante digna-. El guión descalabra estrepitosamente y los diálogos apoteósicos y grandilocuentes son en muchas ocasiones ridículos.

Se nota el esfuerzo de conformar un guión y una historia solventes con referencias a hitos del género. Pero esto jamás se consigue.

Pero lo que lastra irremediablemente la película es la interpretación de Antonio Banderas, que no da el papel, llegando al ridículo; y un giro delirante en la trama. Lo que empieza como un apocalíptico filme ci-fi termina como un western que pierde por el camino el menor interés.

Al terminar la proyección algún aplauso forzado y bastante más pateo. La sensación general ha sido de “¿qué hace esto aquí?”.

JUAN A.

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En una jornada del Festival Internacional de San Sebastián en la que un pobre François Ozon me ha parecido que jugaba a ser Almodóvar descaradamente, quizá la verdadera decepción la haya protagonizado la española 'Autómata', dirigida por Gabe Ibáñez. 'Autómata' no sólo adolece del gran problema de la ciencia ficción...