Actualmente la mayor vía de financiación del cine español viene de las televisiones privadas, que por ley deben destinar el 3% de sus ingresos de explotación a financiación en obras en lengua originaria española. La suma supera con creces las ayudas del Gobierno.

En los últimos tiempos se ha observado que este imperativo ha pasado de ser considerado un castigo para los directores de los principales grupos de televisión, a una considerable fuente de beneficios. Tal es así, que en los últimos años, tanto Atresmedia como especialmente Mediaset han superado con creces la cuota de inversión para el cine español que les obliga la ley, apostando cada vez más por grandes producciones.

Nos centramos en la cadena que se ha convertido en la gran mecenas del cine patrio y responsable de los mayores hitos de taquilla de nuestra historia: Mediaset España.

Quién le iba a decir a Paolo Vasile que iba a pasar de criticar duramente la obligatoriedad de asumir una cuota para el cine, a reconocer recientemente -en boca de su consejero delegado de Telecinco Cinema  Ghislain Barrois, según recoge El Confidencial– que se trata de una fuente de beneficios. Y no sólo eso. En mi opinión también se trata de una importante arma de prestigio para una cadena a menudo asociada a la telebasura. Éxitos como Lo Imposible, Celda 211 o la reciente Ocho apellidos vascos acaban repercutiendo en la imagen de todo un grupo empresarial y sus canales de televisión, beneficiándose de sus éxitos de taquilla, los cuales exprimen al máximo en sus noticias. Una retroalimentación en la que sale ganando la cadena y sus películas.

Personalmente creo que la salud de nuestra industria actualmente depende en gran parte de Telecinco Cinema, aunque hay voces que se preguntan dónde queda el cine de autor, los nuevos nombres del cine y el carácter cultural. Si repasamos la cartera de la productora,  vemos cómo siempre son productos con una clara vocación comercial -naturalmente hablamos de una empresa privada-, aunque no necesariamente alejada del buen cine.

Cada vez se apuesta por menor número de producciones, pero más ambiciosas. Tras financiar Lo Imposible o El Niño (sus dos proyectos más importantes en los últimos años), la cadena no ha dudado en hacerse cargo de lo próximo de Alejandro Amenábar -en su regreso tras Agora, que no logró consolidar su proyección internacional y supuso un serio varapalo económico- y Juan Antonio Bayona, los dos realizadores más taquilleros de nuestro cine.
Son grandes proyectos en los que la cadena se vuelca en sus intensas campañas promocionales. Sin duda la gran arma de Mediaset, reyes de la autopromoción y capaces de vender basura como Sálvame como un formato televisivo rompedor y digno de ser estudiado en las universidades. Este aspecto siempre ha sido la gran asignatura pendiente de nuestro cine y hay que quitarse el sombrero ante Mediaset.

¿Creéis que Mediaset ayuda al cine español? ¿Os parecen insuficientes las vías de apoyo al cine de autor y a los nuevos talentos?

Óscar TANoticiasTaquillaMediaset,Telecinco
Actualmente la mayor vía de financiación del cine español viene de las televisiones privadas, que por ley deben destinar el 3% de sus ingresos de explotación a financiación en obras en lengua originaria española. La suma supera con creces las ayudas del Gobierno. En los últimos tiempos se ha observado...