Cuando conocimos el número de copias con las que se estrenaba Una noche en el viejo México (55 copias) nos parecieron escasas, tratándose del nuevo trabajo de una figura como Emilio Aragón tras las buenas sensaciones de su opera prima, Pájaros de papel (2010).  Además, la película venía rodeada de cierta aura de ambición por su rodaje internacional y la presencia de estrellas como Robert Duvall o Luis Tosar -si bien el precedente de Blackthorn (Mateo Gil, 2011) no fue positivo-.

Sin embargo, visto el resultado de taquilla es más que comprensible la escasa distribución de una película recibida con tibieza por la crítica y que finalmente tan solo ha recaudado 41.500€ el fin de semana de estreno, lo que le otorga una raquítica cifra de 730€ por sala. Recordemos que para que una cinta logre ser rentable en su paso por cines, debe recaudar un mínimo de 2.000€ por sala, y estamos más que acostumbrados a ver películas españolas estrenándose en más de 100 cines sin una inversión publicitaria ni la menor garantía de que la película vaya a funcionar -el último ejemplo, el descalabro de “Amor en su punto”-.

Por tanto, la poca visibilidad que se ha dado a esta road movie familiar coproducida entre Estados Unidos y España; y el desinterés absoluto del público español nos hacen pensar que sus aspiraciones irán dirigidas al mercado internacional, en la línea de The Way -coproducción hispano-estadounidense que funcionó muy bien en distintos países-.

Óscar TATaquillaEmilio Aragón,Una noche en el viejo México
Cuando conocimos el número de copias con las que se estrenaba Una noche en el viejo México (55 copias) nos parecieron escasas, tratándose del nuevo trabajo de una figura como Emilio Aragón tras las buenas sensaciones de su opera prima, Pájaros de papel (2010).  Además, la película venía rodeada...